Dieron marcha atrás con el beneficio que había obtenido un represor de la última dictadura militar
Un nuevo fallo de la Cámara Federal de Casación Penal revirtió el beneficio de la prisión domiciliaria a Jorge Exequiel Acosta, represor condenado por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar.
Jorge Exequiel Acosta está condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención "La Perla" en Córdoba. Ante el beneficio otorgado por un tribunal cordobes de prisión domiciliaria, los jueces de la Cámara Federal de Casación Penal anularon el dictamen.
En la provincia de Córdoba, la megacausa de "La Perla" fue un emblemático caso de la última dictadura militar en dicha provincia. Aunque las condenas a los involucrados habían aparentemente cerrado este oscuro capítulo en los tribunales cordobeses, uno de sus principales represores, Jorge Exequiel Acosta (80), recibió el beneficio de la prisión domiciliaria a fines del año pasado. No obstante, este viernes, por medio de la Cámara Federal de Casación Penal, se dio marcha atrás alegando, entre otras cosas, que para dictar esto no se escuchó a las víctimas.
Imputado por 253 privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, 242 imposiciones de tormentos agravados, 123 homicidios calificados, 12 imposiciones de tormentos seguidos de muerte y la sustracción de un menor de 10 años, todas cometidas en La Perla. Acosta fue finalmente condenado a prisión perpetua el 25 de agosto de 2016. Desde entonces se encuentra recluido en el Complejo Carcelario N°1 “Reverendo Francisco Luchesse”, en la provincia de Córdoba.
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Pero, tras un pedido de ser trasladado a una vivienda del barrio Cofico, basándose en la avanzada edad del represor y en patologías crónicas y progresivas que sufre, el Tribunal Oral Federal de Córdoba 1 le concedió a Acosta este beneficio el 26 de diciembre de 2025.
El dictamen que dio marcha atrás el beneficio al represor
Finalmente, por pedido de los representantes del Ministerio Público Fiscal, el caso llegó a Casación Penal de la Nación, en donde Mariano Borinsky, Javier Carbajo y Gustavo Hornos, los jueces de la Sala IV de la Cámara, decidieron por unanimidad anular la prisión domiciliaria.
Para llegar a este dictamen, los magistrados consideraron que el tribunal de Córdoba incurrió en un "exceso de rigor formal" al no notificar debidamente a la víctima Graciela Geuna, quien había solicitado expresamente ser informada de cualquier cambio en el cumplimiento de la pena. Además, señalaron que los informes del Cuerpo Médico Forense y de los médicos del penal fueron determinantes al concluir que las patologías de Acosta pueden ser atendidas intramuros y que la prisión no impide su tratamiento.
Y especialmente, los jueces de Casación definieron que, por la gravedad de los crímenes, existe una obligación internacional del Estado Argentino de asegurar el cumplimiento efectivo de las penas y neutralizar cualquier posibilidad de fuga.
A pesar del rechazo aplicado por estos magistrados, el caso será nuevamente remitido al tribunal de origen para que dicte un nuevo fallo, garantizando esta vez la participación y escucha de las víctimas.
Quién es el represor condenado por delitos de lesa humanidad
El Informe sobre el Juicio al terrorismo de Estado en Córdoba, elaborado por la Universidad Nacional de Córdoba, miembros de los tres poderes de la provincia de Córdoba y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros, explicó que Acosta "en un principio fue parte de la 'patota' de La Perla y a partir de mediados de 1976 pasó a dirigir ese Centro Clandestino de Detención".
A partir de su rol dentro del centro de detención cordobés, la justicia lo declaró coautor mediato intermedio, destacando su dominio funcional sobre los hechos ocurridos en la estructura represiva de Córdoba, por la que se estima que pasaron entre 2.200 y 2.500 personas detenidas entre 1976 y 1978, en muchos casos torturadas y/o asesinadas.
Justamente, en el terreno de la guarnición militar de La Calera, ubicado donde funcionaba este centro clandestino militar, se encontraron los restos óseos de 12 personas, lo que volvió a traer presente las atrocidades perpetradas durante el periodo que La Perla estuvo activa.



