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Murió uno de los asesinos de la pequeña mendocina Guadalupe Di Falco

Uno de los hombres condenados por el crimen Guadalupe Di Falco murió en San Luis. Había recibido perpetua por matar a la niña de 4 años.

Uno de los hombres condenados a prisión perpetua por el crimen de la pequeña mendocina Guadalupe Di Falco (4), murió en el hospital donde permanecía internado. Junto a su pareja había recibido la pena máxima por asesinar a la niña a golpes.

Miguel Ángel Riquelme (58) había sufrido fuertes dolores de cabeza, y cuando desde el Servicio Penitenciario lo trasladaron al hospital descubrieron que tenía tumores cerebrales. A un mes de ese diagnóstico, falleció. Llevaba 12 años tras las rejas.

El hombre fue condenado junto a su pareja Dora Videla (41) por un caso de maltrato ocurrido en setiembre de 2010 en San Luis y que causó conmoción en todo Cuyo. Sucede que el matrimonio estaba al cuidado de Guadalupe Di Falco luego de que su madre, Débora, viajara a Mendoza en búsqueda de trabajo.

Riquelme cuando fue condenado a perpetua
Foto: El Diario de la República

Durante los seis meses que la menor vivió en San Luis sufrió todo tipo de agresiones. En setiembre, Riquelme llevó a la pequeña al hospital alegando que se había caído desde el techo. Cuando los médicos la revisaron detectaron que tenía un golpe en la cabeza, quemaduras, lesiones en todo el cuerpo y signos de abuso sexual. Murió el 12 de ese mismo mes. 

Riquelme y Videla fueron detenidos y meses después condenados a prisión perpetua.

La madre de la víctima fue juzgada y absuelta. Durante el debate, la joven de por entonces 21 años dio un relato estremecedor sobre su vida. 

En ese momento Di Falco dijo que a los 13 años comenzó a prostituirse. A los 15 quedó embarazada de Guadalupe, producto de una relación con un cliente de 71 años. 

En 2009 Débora y Guadalupe viajaron a San Luis, donde conocieron a Riquelme. Este sujeto se ofreció a cuidar a la niña y darles vivienda a ambas. Meses más tarde Débora volvió a quedar embarazada y el matrimonio inscribió a la bebé a su nombre. En ese momento comenzaron a amenazarla y a pedirle dinero para que pudiera ver a sus hijas.

La joven decidió ir a Mendoza para conseguir el efectivo. Durante su viaje, Guadalupe fue asesinada. La Justicia entendió que Débora nada tenía que ver en el crimen de su hija y fue absuelta.