Comienza el alegato de la fiscalía en el juicio por el derrumbe del boliche Beara
El fiscal Oscar Ciruzzi expondrá esta mañana su alegato en el juicio oral por el derrumbe dentro del boliche Beara, ocurrido en septiembre de 2010 en la Ciudad de Buenos Aires, ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 7 que desde febrero pasado juzga a 17 personas.
Los jueces del tribunal dispusieron que tras el alegato fiscal, en la misma jornada lo hagan las querellas de las familias de las dos jóvenes fallecidas. Asimismo, a partir del 2 de mayo expondrán las defensas de los acusados, entre ellos los responsables del boliche y del local de al lado, exfuncionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y policías acusados de cobrar coimas.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 10 de septiembre de 2010 dentro del local bailable cuando los exintegrantes del grupo “Ráfaga” llevaban adelante un recital. Cerca de las 3.50, el entrepiso del local colapsó mientras el público saltaba y se derrumbó sobre la planta baja, lo que ocasionó las muertes de Ariana Beatriz Lizarriaga (21) y Paula Leticia Provedo (20) y las lesiones de varios jóvenes que se encontraban en el lugar .
Hasta el momento declararon en testimonial las personas que asistieron a las víctimas aquella noche, peritos y exempleados de Beara.
Los imputados
Juan Carlos María Yun, Agustín Dobrila e Iván Andrés Fliess eran socios en la empresa “El Viejo Sabio S.A.”, que explotaba comercialmente el boliche Beara y también el local “Caramel”, ubicado al lado. Están acusados de “homicidio culposo agravado por el número de víctimas en concurso ideal con lesiones culposas y leves y cohecho activo en concurso real”. Por su parte, Leandro Camani y Matías Pantarotto, ambos gestores de “El Viejo Sabio” y que se ocuparon del trámite de habilitación y de los presuntos pagos, están acusados por los mismos delitos que los socios.
Entre los imputados también está el co-organizador del recital, Maximiliano Fratino, y el exresponsable de la Dirección General de Habilitaciones y Permisos del Gobierno de la Ciudad, Martín Diego Farrell, como así también el exjefe del Departamento de Esparcimiento, Norberto Cassano; el arquitecto responsable de Verificaciones y Habilitaciones, Isaac Rasdolsky; y el inspector del Área de Esparcimiento, Carlos Gabriel Mustapich.
En tanto, la exdirectora de Fiscalización y Control del Gobierno de la Ciudad, Vanesa Ileana Berkowski, está acusada por “incumplimiento de deberes de funcionario público”, por no haber fiscalizado la situación.
Agustín De Grazia por otro lado, era encargado de Beara y se turnaba, de acuerdo a la acusación, para pagarle a los policías las coimas, por lo que se lo consideró partícipe de cohecho activo.
El comisario de la Policía Federal Argentina Rodolfo Cabezas y los integrantes de esa fuerza Gustavo Flaminio, Luis Acosta y Julio González fueron considerados responsables por los delitos de “homicidio culposo agravado por el número de víctimas; lesiones culposas graves y leves; y cohecho pasivo”. De acuerdo a la acusación, los cuatro recibieron sobornos mensuales entre 2007 y 2010 por parte de los dueños de los locales Beara y Caramel.
