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Los condenaron por golpear a un joven en un boliche y por tres años no podrán ir a fiestas

Valentino Figueroa y Martín Torres recibieron una pena de 3 años en suspenso por la paliza que le dieron a Matías Quiroga en enero pasado, a la salida de una disco en Luján. Mientras dure la condena, los acusados deberán cumplir estrictas reglas de conducta.

Una de las tantas causas penales que se abrieron en Mendoza en los últimos meses por las  golpìzas registradas en boliches, terminó con una condena novedosa para los dos acusados: tres años de prisión en suspenso y la imposibilidad para ambos por el mismo tiempo de la pena de asistir a fiestas o locales bailables. 

La sentencia recayó sobre Valentino Figueroa (20) y Martín Torres (20), por el ataque que le propinaron a Matías Quiroga (19) en la madrugada del domingo 23 de enero pasado. 

El hecho ocurrió cuando la víctima y los agresores salían de la disco Waterloo, ubicada en Ruta Panamericana, zona de boliches en el departamento de Luján de Cuyo. De acuerdo a los testigos y a una cámara de seguridad que grabó lo sucedido, los sospechosos agarraron a trompadas al joven y lo tiraron al piso, en donde empezaron a patearlo. 

Gracias a la rápida declaración de los allegados a Matías y a una serie de datos que aportaron, Figueroa y Torres fueron detenidos apenas horas después del ataque que, según trascendió, se dio tras una discusión por una mujer. 

Con estas pruebas en su contra los acusados -habían consumido cocaína esa noche- fueron imputados por tentativa de homicidio simple, por la fiscal Andrea Lazo. Mientras, el herido permanecía en terapia intensiva del Hospital Central en grave estado; con el paso de las semanas se fue recuperando, aunque aún permanece en el nosocomio. 

Este martes, a menos de un mes de la golpiza, los abogados defensores llevaron a sus clientes a un juicio abreviado debido a lo comprometida que era su situación en la investigación. Los dos confesaron su autoría y esto le permitió pactar una pena con la fiscalía. 

El fallo, con la firma del juez Diego Flamant y avalado por la familia de Quiroga, fue de tres años de cárcel en forma condicional, lo que significa que como los imputados no tenían antecedentes podrán cumplirla en libertad, siempre y cuando cumplan ciertas normas. Entre ellas: tratamiento psicológico relativo a violencia y a adicciones,, acreditar actividad educativa o laboral, prohibición de acercamiento a tres kilómetros  de la víctima y a sus parientes, imposibilidad de entrar a boliches, locales bailables o fiestas ni de día ni de noche, todo por el tiempo de la condena.