Cumbia 420, armas y drogas en el conurbano
Son jóvenes cantantes que crecieron en los barrios populares del Conurbano. Sus ritmos musicales describen un mundo atravesado por la droga, el delito, el amor fugaz y hasta la muerte. Se convirtieron en poco tiempo en fenómenos para miles de adolescentes y jóvenes. Se identifican con la cumbia 420 o el género RKT de la música. Tienen tatuajes en sus rostros e usan collares, anillos, piercings y relojes de color oro. En el último tiempo, L-Gante, El Más Ladrón y Despre, tres de los referentes de un género musical en expansión, protagonizaron escándalos por portación de armas de fuego, peleas callejeras, tenencia de drogas para consumo o causas penales por asesinato.
Federico Martín Bellavigna tiene 29 años. Vive en General Rodríguez. Nadie lo conoce por su nombre real. Su apodo artístico es El Más Ladrón. Saltó a la fama luego de grabar con su amigo Elían Valenzuela, alias L-Gante, el tema “Pistola”, en el que también participó DT Bilardo. La canción tiene casi un 60 millones de reproducciones.
“El Mas Ladrón” tiene hoy una orden de captura emitida por una fiscal de General Rodríguez. Lo investigan por su vínculo con una organización criminal que mató de dos balazos a un hombre y lo arrojó a los chanchos para que lo comieran. La banda se ocultaba en un búnker de la calle Puerto Aragón que fue allanado el fin de semana por personal policial de la Comisaría Primera de General Rodríguez. En el patio trasero de esa casa hallaron enterradas un arsenal de armas cortas y largas con la numeración limada. Había cuatro escopetas, tres de ellas calibre 12/70; una carabina calibre 22, tres revólveres con sus respectivas municiones, una pistola calibre 45 y otra arma de fabricación casero. Se encontró también tres handys y cinco teléfono celulares enterrados en bolsas. Se presume que el lugar era un “aguantadero” para delincuentes donde también había comercio de drogas.
La fiscal Alejandra Rodríguez tiene testigos y filmaciones que señalan que Federico Bellavigna estuvo en ese lugar el 24 de octubre pasado cuando la organización criminal, que tiró a la víctima a los chanchos, se ocultaba en ese lugar para evitar ser atrapados. ¿Qué hacía el cantante de cumbia en ese lugar?. Esa pregunta todavía no logra responderla los investigadores
Otro de los cantantes del subgénero cumbia 420 involucrados en causas judiciales es Javier Desprebiteris, conocido como Despre. Cayó preso hace una semana por portación ilegal de arma de fuego. Despre, oriundo de Lomas de Zamora, se hizo conocido por la interpretación de su canción “Toda Loma RKT”, con más 700.000 mil reproducciones en Youtube.
Despre había ido a bailar al boliche “Chery” en la localidad de Torcuato en el partido de Tigre. Ingresó con un grupo de amigos y, acompañado de la influencer Támara Báez, ex pareja de L-Gante. Todos ingresaron por un área VIP de la discoteca donde no existe escáner para el acceso. Una vez dentro, Despre se levantó la remera mientras bailaba y el personal de seguridad notó que tenía una pistola calibre 9 mm. Se la pidieron cordialmente y él negó tenerla encima. Se la había dado rápidamente a uno de sus amigos y la escondieron en la rueda de auxilio del estacionamiento. Los dueños del boliche llamaron a la policía y Despre quedó detenido por portación de arma de fuego. El juez Diego Martínez le acaba de rechazar la excarcelación. El arma que portaba Despre, que juraba tener los papeles al día, tenía la numeración limada, 16 proyectivos y había sido robada a un policía en la provincia de Tucumán. ¿Cómo llegó esa pistola hasta las manos del cantante? Nadie lo sabe.
El cantante ya tenía antecedentes por una resistencia a la autoridad en la localidad de Villa Gesell. Pero, ahora, las acusaciones que hay en su contra son mucho más graves.
L-Gante tuvo varios procesos penales en la Justicia. La mayoría involucrado en delito menores pero que generaron escándalos. En septiembre, hace un dos meses, fue citado a indagatoria por amenazas agravadas al ex representante artístico de Yao Cabrera. Su abogado ofreció una probation que incluía tareas comunitarias s para evitar el juicio oral en la Ciudad de Buenos Aires.
El año pasado Elián Valenzuela fue citado también a indagatoria en General Rodríguez por presuntas amenazas agravadas y abuso de arma de fuego contra un vecino con el que tuvo una discusión y donde denunciaron que empuñó un arma para amedrentar. “Me negué a declarar. No sé qué de qué arma me están hablando”, dijo en aquél entonces.
Son tres músicos jóvenes que tienen causas abiertas en la Justicia bonaerense pero que son seguidos por miles de jóvenes.