Caso Trancas: la aparición y denuncia del OVNI más impactante de Argentina

Caso Trancas: la aparición y denuncia del OVNI más impactante de Argentina

Se trata de un hecho considerado como "inatacable" por las pruebas recogidas. Incluso, se hizo tan famoso que inspiró películas como "Encuentros cercanos del Tercer Tipo" de Steven Spielberg.

Ángeles Balderrama

Ángeles Balderrama

El 21 de octubre de 1963, Jolié Moreno (23) y su hermana Argentina (28) emprendieron un viaje junto a sus hijos desde Rosario hacia San Miguel de Tucumán. Tenían un destino final: la finca "Santa Teresa", en Villa de Trancas. En ese lugar, las hermanas Moreno iban a reencontrarse con su padres Antonio y Teresa, y su otra hermana, Yolanda.

Al llegar al lugar, estaban exhaustos. Cenaron muy temprano y se fueron a descansar a sus habitaciones. Cerca de las 21 horas, la empleada Dora Guzmán (15), que se encontraba en el fondo de la vivienda, alertó a los demás sobre algo raro que veía y le asustaba. En concreto, la joven explicó que veía luces en la zona del ferrocarril, a unos 200 metros al frente de la finca.

Yolanda, la hermana mayor, pensó que se trataba de algún colectivo que pasaba por el lugar, y el resto de las mujeres restó importancia. Luego de insistir por un rato, la empleada persuadió a las jóvenes para que se acercaran a ver las luces que ella misma había visto.

Al salir se encontraron con un conjunto de cinco luces, distantes entre sí a no menos de 100 metros. Habían tres al frente de ellas y dos un poco más al noreste del lugar en el que estaban. Las luces se encendían y apagaban de manera intermitente y dejaban haces lumínicos en distintas direcciones que incluso alumbraban el gallinero de la propia finca.

La casa de Trancas.

Al ver esa situación, nuevamente las mujeres sospechan sobre lo que veían. Primero pensaron que se podía tratar de un accidente ferroviario, pero luego al ver unas 40 siluetas humanas desplazándose cerca de los reflectores, conjeturaron que seguramente sería una escuadrilla de operarios reparando las vías. 

Frente a la situación, decidieron salir para observar mejor. Allí vieron algo nuevo: una tenue luminosidad verdosa que las hizo acercarse hasta la tranquera.

A unos ocho metros de ellas, se encendió una luz que las encandiló y notaron un aparato de unos ocho metros de largo por tres de alto con grandes remaches dispuestos en su superficie. El impacto fue tan fuerte que Yolanda se tropezó, pero del miedo, en cuestión de segundos ya estaban adentro de la casa.

Con toda la familia Moreno despierta y atenta a lo que sucedía afuera, comenzaron a ver otra manifestación. Las jóvenes notaron que lo haces de luz atravesaban las paredes y las rendijas, pero por momentos también lo hacían por el suelo.

En medio de la desesperación, la madre rezaba, la empleada lloraba, las hermanas gritaban y corrían y, el padre intentaba salir pero no se lo permitían. El ambiente era pesado y caluroso, y el objeto emitía un ruido que hacía notar su cercanía. Así estuvieron durante 40 minutos, hasta que el aparato se desplazó hacia el este junto a los otros cuatro y desaparecieron.

La intervención policial

Nadie durmió esa noche. La familia rápidamente corrió hasta la casa de los vecinos para contarles lo que había sucedido, pero aunque esperaban que semejante espectáculo haya sido visto por varios, no fue así. Solamente un vecino, Francisco Tropiano, alcanzó a ver muy iluminado el sector este del lugar, frente a su finca.

Por la mañana, Jolié fue a la estación ferroviaria para enviar un telegrama a su hermano sobre la situación. Sin embargo, en cuestión de algunas horas, todos lo sabían. Incluso los periodistas que se hicieron presentes en la finca. En el ingreso quedó una huella de 8 metros de diámetro que dejó la nave cerca de la tranquera.

Jolié Moreno narrando el hecho que vivieron durante esa noche.

La Policía labró un acta y custodió el lugar durante días. Además, pidió al doctor Walter G. Tell del Instituto de Ingeniería Química de la Universidad de Tucumán que examinara un polvillo blanco hallado en el sitio de las luces. Se trataba de bolitas blancas que al tacto se desintegraban y estaban presentes en un radio de casi 30 metros. El mismo resultó ser carbonato de calcio con impurezas de carbonato de potasio.

Un detalle curioso que relató Jolié es que puso uno de los brazos en un haz de luz y, de inmediato, se retrotrajo. En tanto, los tres perros que cuidaban la finca permanecieron durante el incidente "como si los hubieran sedado". Incluso las gallinas se mantuvieron tranquilas y no generaron ni un solo ruido.

Por otro lado, la variación térmica de la casa generó más dudas. Durante el hecho, la temperatura de la casa fue creciendo y pasó de 16° C a más de 40°C. Los niños transpiraban y habían mojado su ropa, sin despertarse.

Durante la investigación policial, la historia se pudo comprobar con otro testimonio. René Vera, médica del Hospital de Trancas, afirmó que su vehículo se había roto cuando manejaba hacia la Villa de Trancas y decidió completar el trayecto a pie. Cerca de las 23, vio que se acercaba en dirección oeste- este una flota de 40 o 50 cuerpos luminosos que pasó a baja altura. Dejó el ambiente impregnado de olor a azufre, a tal punto que estuvo a punto de perder el conocimiento.

El periodista Arturo Álvarez Sosa explicó que fue hasta Trancas a conocer la experiencia de la familia Moreno. El relato que surgió en Tucumán se hizo mundialmente famoso y la misma película de Steven Spielberg "Encuentros cercanos del tercer tipo", lo relató.

La representación gráfica de uno de los ovnis vistos en Trancas.

 

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