La historia de las presas que murieron abrazadas en una comisaría
Cuatro presas murieron el jueves luego que se incendiara la Brigada Femenina de Tucumán, donde permanecían detenidas. Los familiares culpan a la Policía de la ocurrido y aseguran que fueron los vecinos quienes alertaron a los bomberos sobre las llamas. Además, trascendió que el lugar no estaba habilitado para alojar a tantas detenidas.
María José Saravia, Macarena Salinas, Micaela Mendoza y Yanet Santillán son las mujeres que murieron carbonizadas en una celda. Saravia estaba detenida por robar mercadería de un supermercado, y tenía dos pequeñas hijas. Santillán estaba acusada de maltrato infantil y Mendoza por robar un celular.
La principal hipótesis del incendio indica que se originó cuando una de las reclusas lanzó un objeto a un foco, lo que generó un cortocircuito. Los familiares afirman que las presas reclamaban mejores condiciones edilicias en medio de este pedido ocurrió el incendio.
Durante el reclamo, comenzaron las llamas que fue arrasando con todo a su paso. Si bien las detenidas alcanzaron a sacar algunos elementos personales, el humo las desvaneció y les impidió salir del lugar.
Las cuatro mujeres murieron abrazadas antes de que los efectivos pudieran rescatarlas.
