Bentogate: la sombra de Diego Aliaga vuelve a aparecer en otra causa

Bentogate: la sombra de Diego Aliaga vuelve a aparecer en otra causa

Tras el procesamiento del juez federal Walter Bento, varios expedientes han entrado en una nueva etapa. Hoy la Justicia deberá resolver si, en un caso de contrabando, revela el dato clave que podría indicar cómo operaba la supuesta "mano derecha" de Bento, Diego Aliaga, quien fue asesinado en 2020.

Jorge Caloiro y Facundo García

Entre las muchas aristas que tiene la causa de las presuntas coimas en la Justicia Federal de Mendoza, está el mecanismo por el que se iniciaban las investigaciones en las que posteriormente se exigía a los acusados dinero a cambio de beneficios. En ese juego, la fiscalía cree que el rol del difunto Diego Aliaga como informante de la Policía fue fundamental, ya que era él quien -en teoría- se contactaba con narcos y contrabandistas y les ofrecía pagar por su impunidad. "Sé lo que estás haciendo: si no ponés plata, se te va a complicar el negocio", les decía, palabras más palabras menos. Si los delincuentes no aceptaban, Aliaga tiraba el dato a los pesquisas y se iniciaban los operativos, con detenciones y allanamientos. Y después, claro, los precios que había que abonar para salir de la cárcel eran sensiblemente mayores.

Por eso es tan relevante una decisión que podría tomar hoy un Tribunal Oral Federal al que se le ha pedido que permita a un testigo contar quién fue el informante que dio inicio a las acciones policiales. Es que, de comprobarse que quien acercó el dato fue Aliaga, se fortalecería la tesis de que los imputados sufrieron aprietes.

De hecho uno de los acusados, Eugenio "el loco" Nasi, está involucrado en el Bentogate. Se lo apunta por haber comprado su libertad, otorgada -entre otros motivos baladíes- porque "tenía hemorroides". ¿Cuánto pagó por ese beneficio? ¿Fue Aliaga quien encendió la chispa inicial de todo el expediente? ¿Abrir ese tipo de procesos era parte del negocio

Eugenio Nasi (izquierda) el día en que recuperó su libertad.

El informante

El conflicto que podría resolverse hoy se centra en la declaración que realizó el pasado martes un policía de apellido Caballero, quien no ha revelado aún quién fue la persona que le comunicó que había tres containers aparentemente abandonados en el control integrado de Uspallata, camino a Chile. 

Adentro de esos containers se encontró más tarde la mercadería que se quería contrabandear (equivalente a 15 millones y medio de pesos del año 2017). Desde la defensa de los imputados se ha solicitado que revele de dónde salió ese "datero" que destapó la olla ¿Por qué? De nuevo: porque si se comprueba que fue Aliaga, el tesis de que los denunciados sufrieron aprietes se fortalecería. 

En el caso se investigó a por lo menos 15 personas, entre ellos al mencionado "loco" Nasi y al "Chino Esteban", Zheng Cheng, quien actualmente está prófugo.

"Por algún motivo, pareciera que se intenta ocultar las posibles conexiones entre esta causa de contrabando y la megacausa de las coimas ¿Y si se descubre que toda la investigación partió de un dato que aportó un informante y este informante era Aliaga? Imaginate", comentó a este diario una fuente que recorre diariamente pasillos tribunalicios. 

De modo que hoy, a partir de las 9, los jueces María Paula Marisi, Alejandro Piña y Alberto Carelli deberán resolver si quitan totalmente el velo sobre la identidad de este datero, si simplemente se limitan a confirmar que fue un informante secreto de la Policía o si mantienen oculto a quien brindó la información que inició la causa FMZ 35072/2016

Quién era Aliaga

De acuerdo con la tesis del fiscal Dante Vega, Diego Alfredo Aliaga era la "mano derecha" del juez Bento en la banda que cosechaba coimas en la Justicia Federal de Mendoza. No era abogado pero funcionaba -o al menos así se vendía- como "operador judicial". Los letrados del fuero recuerdan su estampa algo desaliñada recorriendo los bares de la zona de Tribunales, proponiendo diversos negocios y arreglos. 

El 28 de julio de 2020, Aliaga desapareció. Se inició su búsqueda y finalmente se halló su cuerpo enterrado en un campo de Lavalle. El Ministerio Público cree que se trató de un secuestro extorsivo, aunque es cierto que el hombre venía cosechando enemigos que "se la tenían jurada" desde hacía tiempo.

  • ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com
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