Hombre empalado en Zona Este: la casualidad que condujo hacia el cadáver

Hombre empalado en Zona Este: la casualidad que condujo hacia el cadáver

Durante la tarde de este miércoles se produjo en la localidad de Ingeniero Giagnoni (Junín, Mendoza) el hallazgo de un hombre muerto que tenía un palo metido en el trasero. La extraña escena llamó la atención de los investigadores, que ahora intentan dilucidar lo ocurrido ¿Mensaje en clave o venganza?

Facundo García

Facundo García

Eran cerca de las 14:30. El camino semirrural de Ingeniero Giagnoni se alargaba entre dos líneas de árboles; e interrumpió el silencio de la siesta un auto que avanzaba a duras penas. El viento y la velocidad hicieron que el capó del cachivache se levantara y tapara el parabrisa, impidiendo la visión del conductor. El hombre se detuvo y bajó: al revisar el vehículo, se dio cuenta de que efectivamente la pieza estaba floja. Necesitaba un alambre o algo para atar. Enfrente había una casa vieja. A lo mejor ahí lo podían ayudar.

Pero lo que el testigo descubrió al ingresar en la construcción le traerá alguna que otra pesadilla. En el interior de la vivienda -que, se sabría después, estaba semiabandonada- vio el cadáver de un hombre boca abajo. Un brazo había sido separado del cuerpo. La cabeza estaba comida por animales. Y en el ano alguien le había metido un palo.

Eran las 15. El conductor del auto llamó al 911 y al rato llegó una patrulla a la intersección de Ruta 50 y Cantalejos

Ruta 50 y Cantalejos, en Ingeniero Giagnoni (Junín, Mendoza).

La escena del crimen

"El empalamiento no es una agresión cualquiera", reflexionó un investigador en diálogo con MDZ. "Suele tener connotaciones sexuales", agregó. En algunas culturas, como la musulmana, se considera a ese tipo de muerte como especialmente indigna. Y puede o no ser coincidencia: los partes policiales indican que la persona que vivía en esa casa, José Fernando Busto Vega (54), tenía dos denuncias por abuso, una de 2016 y otra de 2020 ¿Alguien quiso "vengarse" de una afrenta previa?

"Cuidado, todavía no tenemos la certeza absoluta de que sea él. Hay testigos que señalan que residía en esa casa en condiciones de indigencia, pero el avanzado estado de descomposición en que lo encontramos hace que no podamos tener 100% de seguridad sobre su identidad", matizó la fuente.

José Fernando Busto Vega (54) era quien habitaba en el lugar. Pero aún no se tiene la certeza sobre la identidad del cadáver.

El escenario de lo que parece haber sido un asesinato es un área relativamente aislada, en las inmediaciones de una propiedad perteneciente a la familia Guerrero. La edificación, que tiene el techo caído y ni siquiera cuenta con servicio eléctrico, se ubica en un campo de tierras incultas. Llamativamente ninguno de los vecinos cercanos pudo aportar datos sobre lo ocurrido todavía.  

Lidera la investigación del caso el jefe de fiscales de Zona Este, Oscar Sívori, quien derivó la pesquisa al doctor Martín Scatareggi

  • ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com
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