Rescataron a dos mujeres que vivieron encerradas en una pieza durante años
Aparentemente fueron muchos los años que Jéssica (23) y Lourdes (25) Iglesias pasaron adentro de una habitación, sin muchos alimentos ni salidas, hasta que un hombre avisó ayer a la Policía de San Luis y se pudo concretar un rescate. Las muchachas malvivían en el cuarto de una casa ubicada en la calle Elpidio González al 900, en el barrio Monseñor Di Pasquo (San Luis).
Las dos mujeres tienen un retraso madurativo, lo que habría facilitado las cosas para que su padre lograra mantenerlas encerradas y casi sin alimentos. Colegas del Diario de la República indican que el comisario inspector Guillermo Gil se enteró del caso luego de que un vecino logró hacer contacto con Lourdes, que no hacía otra cosa que pedirle comida.
"Algunos vecinos contaron que hacía 19 años que no las veían"
Cuando llegaron los efectivos hasta el lugar del encierro, vieron que las dos víctimas estaban muy delgadas. "Tenían un grave estado de abandono, porque además ambas sufren algún retraso madurativo y el padre las mantenía encerradas. Algunos vecinos contaron que hacía 19 años que no las veían”.
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Los reportes indican que el progenitor dice no entender la gravedad de la situación. Afirma, por el contrario, que se trata de una circunstancia corriente. “Lourdes estaba pidiendo comida y no quería volver por ningún motivo a su casa”, destacó el comisario inspector. Más tarde hallaron a la otra chica, Jéssica.
Con el transcurrir de las horas, se supo que las víctimas tienen siete hermanos, aunque no en las mismas condiciones que ellas. La mamá también padece una discapacidad, aunque no vive en la misma casa que sus hijas. La jueza Natalia Giunta está a cargo del expediente: por ahora, ha decidido dejar en libertad al padre de las cautivas.
Un antecedente famoso
El caso recuerda lo que ocurrió con Blanche Monnier a principios del siglo XX. La muchacha fue recluida en su juventud y la rescataron las autoridades 25 años después.
Por aquella época, un denunciante envió una carta a la Policía parisina informando que existía "una solterona que está encerrada en la casa de Madame Monnier, medio muerta de hambre y que ha vivido en una cama podrida durante los últimos veinticinco años, en una palabra, en su propia inmundicia".
Blanche fue liberada en 1901. Sin embargo, le costó reconectar con la sociedad. Falleció en 1913.