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Opinión

Dos lugares en los que amé comer esta semana en Mendoza

Un par de opciones diferentes: una económica, bomba y genial; y la otra europea, delicada y muy "ambient friendly". Ambas, súper caseras.

¡Hola lector de MDZ! 

Bienvenido a mi nueva columna. 

Te doy la bienvenida, porque si bien estamos en contacto permanentemente gracias a la cercanía que hoy nos brindan las redes sociales, la posibilidad que tenés de enviarnos e-mails, y de comentar las notas del diario -además de los mensajes de texto o whatsapp que podés enviarme a MDZ Radio al 2616736000-, desde hoy nos encontramos nuevamente pero en una de las facetas que más me gustan: la de dar tips copados, con onda, diferentes y novedosos, todos con el fin de responder a la pregunta... ¿Qué puedo hacer o experimentar en Mendoza que sea diferente? ¿Qué tengo por descubrir en mi provincia? 

Muchas veces nos quejamos de que no pasa nada, de que hacemos siempre lo mismo, de que no te enterás cuando pasan cosas distintas, etc, etc. De hecho, hay veces que los turistas saben más de Mendoza, sus lugares, sus espacios, su oferta; que nosotros mismos. 

Pues bien: desde hace ya unos años me encargo en MDZ, además de hacer notas de agenda y actualidad de vez en cuando, de lo que tiene que ver con los "Sociales": las fiestas, los eventos, las inauguraciones, las nuevas tendencias, la moda, y más... Eso hace que me entere de muchas cosas y datos que desde hoy, compartiré de forma casual con Vos para que tomes (o dejes, por supuesto)  

Se me ocurrió bautizar esta columna como "bon vivant". El diccionario define a esta construcción francesa que ya se adaptó al castellano como un "hombre que se dedica a disfrutar los placeres de la vida, especialmente la comida y bebida, así como las actividades de ocio y sociedad". Pues bien... ¡aquí estoy! Y empezaré con dos propuestas gastronómicas, con el permisito de mis amigas de Food Lovers Alicia y María, que experimenté esta semana y que son diferentes y todas, muy copadas.

Te sentás y te sentís en una boulangerie de París

Eso me pasa en el primoroso negocito que está en calle Chile, casi llegando a Montevideo, de Ciudad.

 Bröd significa "pan" en sueco. Se inició como una "bakery", una panadería premium, pero ahora podés desayunar, almorzar y merendar como los dioses. ¡Es muy cool!

Amo ese lugar porque está en pleno centro mendocino, y cuando entrás, mágicamente parece que te trasladaste a otra dimensión en donde todo es más tranquilo y acogedor. Es perfecto para cortar el día ajetreado y regalarte unos instantes para Vos.

Entré a almorzar un día, muerto de frío, y me tomé una sopa que fue como un aliento divino: va la foto.


Y una foto de la entrada, súper parisina.


Sebastián Flores, su dueño, trabajó con Francis Mallmann y es un tipo súper cálido, al igual que muchos de los chicos que allí trabajan. El lugar comparte el concepto de slow food: comer con tranquilidad, disfrutando el espacio, saboreando los productos, para pasar un momento charlando distendido si vas con alguien, o de tranquilidad y relax si vas solo. Por eso los mozos quizás no se te acercan si vos no los llamás. 


Todo es súper natural: hay ensaladas deliciosas (cuando estuve había de pollo; de zapallo; de hinojo, berenjenas, zucchinis, castañas de cajú y bocconcino; y de  pomelo rosado, aceitunas, parmesano croutons, berro y rúcula; pero van cambiando) y sandwichs geniales, porque las estrellas son los panes: orgánicos, de harina integral, de tomate, con semillas, de centeno, de peras y romero, ciabattas con aceite de oliva -¡delicia absoluta!- y muchos otros. Por supuesto, la pastelería es fabulosa.

Una ensalada portentosa.

Ensaladas de salmón, sandwichs, postres: todo delicioso.

Hablemos de precios. Fui luego a desayunar un par de veces en la semana. Como entro a la radio a las 9:30, pasé bien tempranito, y por 65 pesos la pasé bárbaro: ¡la panera es gigante! Tostadas, dulce y queso untable. Para almorzar, otro día, gasté $160 en total.

Los domingos de 11 a 16 tienen brunch -un término anglosajón que proviene de las palabras "breakfast" y "lunch", desayuno y almuerzo, porque justamente combina estas dos comidas- y es espectacular. Obvio, también fui.

Un dato: te conviene reservar. El teléfono es 4252993.  

Hamburguesas que por poco me hacen llorar

Soy un ferviente lector de la sección Food Lovers de MDZ, y me alegré mucho cuando Ali Sisteró visitó Mi Barrio, la nueva hamburguesería que está en Arístides 389 de Ciudad, porque son las mejores hamburguesas que probé en Mendoza. Te dejo el link de su nota, hacé click aquí.

Este es el lugar para una juntada increíble con amigos, sin dudarlo. Yo soy omnívoro: ¡me gusta comer de todo! Y no me digan que una hamburguesa bien hecha no es una debilidad de la mayoría. Estos chicos hicieron el sueño realidad de muchos "gordos de alma" como yo. Mirá lo que es, sino, la hamburguesa del mes de junio, la Villa Urquiza, una hamburguesa que equilibra lo mejor de dos mundos, suculenta y "delicada": carne, aderezo de curry ketchup, queso cheddar y muzzarella, sweet bacon, sour cream, cebolla colorada, pepinos agridulces y mac & cheese. 


La cadena es de Buenos Aires, y tres amigos mendocinos -Pablo Juri, Gervasio Guiñazú y Matías Colonnese- se animaron a abrir, como franquicia, la primera de interior del país aquí en Mendoza. 

El nombre "Mi barrio", surge de la idea de que cada hamburguesa represente la esencia de diversos barrios, y se puede trasladar a cualquier ciudad haciéndolo propio con sus lugares. En este caso, por ejemplo en Mendoza podés degustar "La Quinta", que lleva con 170 gramos de carne, ananá grillado, queso azul, brotes frescos, cebolla caramelizada y mayonesa de ciruelas, "La Bombal": 170 gramos de carne, queso azul, cebolla caramelizada, tomate confitado y barrionesa de aceto -una mayonesa casera que te desmayás-; "La Vistalba": queso de cabra, mermelada de tomates y cebolla caramelizada -deliciosa- o "La Chacras", que es la vegetariana y mi amiga Agustina Debernardi la recomienda ampliamente: hamburguesa de vegetales, mozzarella, tomates confitados, cebolla morada, brotes frescos, champiñones salteados y mayonesa de calabaza, acompañada de mix de verdes.

Son 13 las distintas variedades que pueden pedirse solas o en combo, con papas o batatas fritas y diferentes toppings.

Fui hace poco con dos amigos, el Flaco Gabrielli y el Nico Alemán, y nos volvimos fans absolutos. ¿Precios? Las hamburguesas están entre 80 y 100 pesos, y el combo (con bebida, papas o batatas, y un postre) te queda entre unos $160 y $170. Así la pasamos, fijate:


Para terminar, un dato copado: para almorzar, tenés un combo a $120 con todo.