Una UNCuyo que "ni fu, ni fa" con sus colegios
Los padres que tienen hijos en las escuelas de la Universidad Nacional de Cuyo han tenido que tomar las riendas, en medio de un paro de actividades del sector docente que se acerca a los 20 días y que los mantiene en vilo, sin que las autoridades de la casa de altos estudios se conmuevan, aparentemente.
Han decidido avanzar en la presentación de un recurso de amparo ante la Justicia junto a una medida cautelar, para que sus hijos vuelvan a clases. Piden que el resto de la sociedad se vea conmovida por un reclamo que parece sectorial a simple vista, pero que compromete el prestigio que otrora tenía la UNCuyo a la hora de brindar el servicio educativo no universitario. Por ello pidieron que se unan al reclamo en un grupo de Facebook: https://www.facebook.com/groups/1730119537204679/.
"Como padres no podemos dejar de defender el derecho de nuestros niños a recibir educación, amparado por la Constitución Nacional (art. 14) y por la Convención sobre los Derechos del Niño (arts. 28 y 29), actualmente vulnerados. Sin negar el derecho de huelga y en el marco del derecho constitucional de nuestros hijos a la educación, debemos tener claro que la presencia de ellos es importante porque muchos docentes no concurren al dar por descontado que no tendrán alumnos", explicaron en un comunicado tras reunirse en la noche del lunes.
Días atrás, en nombre de la Universidad, Gustavo Silnik, secretario de Relaciones Institucionales de la UNCuyo, en diálogo con el periodista Marcelo Arce en el "After office" de MDZ Radio, se colocó en la tribuna del conflicto, como observador de un problema que les parece ajeno y en la que los niños son rehenes de la medida sindical asumida por Fadiunc.
"Es un conflicto nacional que tiene que resolver el gobierno de la Nación", dijo, y si bien cumplió con repetir el rosario obligatorio de llamar a la finalización de la situación, prácticamente terminó por avalar el paro: "Preferimos acercar a las partes y no dinamitar un proceso".
El funcionario del gabinete del rector Daniel Pizzi considera que los temas que a ellos les corresponden "no hemos tenido un sólo minuto de paro", mostrando una absurda cucarda, ya que toda la autonomía universitaria y la capacidad de gestión se derrumban a pedazos cuando se cuentan ya 17 días sin clases en los colegios que de ellos dependen.
Asimismo, defendió que no se les descuente el día de trabajo a los docentes que no están dando clases. La UNCuyo decidió privilegiar la relación personal de su gabinete con el gremio docente universitario y se pusieron en las antípodas de las decisiones tomadas por el gobierno provincial en la misma materia.
Con su actitud impávida y prefiriendo un espacio de comodidas, la conducción de la UNCuyo se mantiene fuera del conflicto, en una ajenidad que atenta contra la calidad educativa que brinda, contra el espíritu que unió durante tantos años en su orgullo a miles de alumnos y docentes y, por otro lado, deja en claro que no sabe cómo avanzar en la solución de los problemas que le atañen: los deja para otro: "La llave del problema no la tiene la universidad sino el gobierno nacional" dijo Silnik, al correrse del tema. Los colegios de la UNCuyo siguen sin clases.

