¿Conocés esta receta de pizza blanca?: Fácil y deliciosa en pocos pasos
Receta de pizza blanca fácil y deliciosa, perfecta para disfrutar en casa con masa casera y sabores cremosos que conquistan a todos.
Receta de pizza blanca con ajo y hierbas frescas: ¡imperdible!.
ShutterstockLa receta de pizza blanca es una alternativa ideal para quienes prefieren una pizza sin salsa de tomate, con sabores suaves y texturas cremosas. Esta preparación combina una masa casera con quesos variados, ajo y hierbas frescas, resultando en una pizza sabrosa y diferente que conquista a todos.
La pizza blanca, también conocida como "pizza bianca", es una especialidad italiana que se destaca por no llevar salsa de tomate en su base. En su lugar, utiliza ingredientes como quesos, crema, ajo y hierbas para ofrecer un sabor delicado y muy aromático. Es perfecta para quienes buscan un plato más ligero o simplemente desean variar la clásica pizza roja.
Esta versión de pizza blanca utiliza una masa casera que se caracteriza por su textura crujiente en los bordes y tierna en el centro. El equilibrio entre el ajo, el queso mozzarella y el queso crema le da un carácter cremoso y reconfortante, mientras que el toque de romero fresco y pimienta negra aporta un aroma y sabor únicos. Además, la pizza blanca es muy versátil, por lo que se puede adaptar con diferentes ingredientes al gusto.
Ingredientes
Harina 0000 300 g, levadura seca 7 g, agua tibia 180 ml, aceite de oliva 2 cucharadas, sal fina 1 cucharadita, azúcar 1 cucharadita, queso mozzarella rallado 200 g, queso crema 150 g, ajo 2 dientes, romero fresco 1 ramita, pimienta negra molida a gusto, aceite de oliva extra virgen para rociar.
Desarrollo paso a paso pr que prepares pizza blanca
- En un bol, disuelve la levadura seca en el agua tibia junto con el azúcar. Deja reposar 10 minutos hasta que la mezcla comience a espumar, indicando que la levadura está activa. En otro recipiente, mezcla la harina con la sal. Agrega la mezcla de levadura y el aceite de oliva y comienza a integrar con una cuchara o con las manos.
- Amasa sobre una superficie limpia y ligeramente enharinada durante 8 a 10 minutos, hasta obtener una masa suave, elástica y homogénea. Forma una bola, colócala en un bol aceitado y cúbrela con un paño limpio. Deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
- Pela y pica finamente los dientes de ajo. Lava el romero y deshoja las hojas, picándolas de forma gruesa para liberar su aroma. En un bol, mezcla el queso crema con el ajo picado y una pizca de pimienta negra molida. Reserva.
- Cuando la masa haya levado, colócala sobre una superficie enharinada y estírala con un rodillo formando un círculo o un rectángulo, según el molde o la bandeja que usarás. El grosor ideal es de aproximadamente medio centímetro.
- Coloca la masa estirada sobre una bandeja para horno previamente aceitada o cubierta con papel para hornear. Distribuye el queso crema con ajo de manera uniforme sobre la base, dejando un pequeño borde sin cubrir.
- Luego, espolvorea el queso mozzarella rallado por encima y esparce las hojas de romero. Añade un poco más de pimienta negra al gusto y rocía con un hilo de aceite de oliva extra virgen.
- Precalienta el horno a 220°C. Cocina la pizza durante 12 a 15 minutos o hasta que los bordes estén dorados y el queso completamente derretido y burbujeante. Si deseas una corteza más crocante, puedes hornear 2 o 3 minutos adicionales vigilando que no se queme.
De la cocina a tu mesa
Retira la pizza blanca del horno y déjala reposar un par de minutos antes de cortarla. Esto ayuda a que el queso se asiente y evita que se desarme al cortar. Sirve caliente, acompañada de una ensalada fresca o tu guarnición preferida.
La receta de pizza blanca es una opción deliciosa y diferente que no puede faltar en tu repertorio culinario. Su combinación de quesos cremosos, ajo aromático y romero fresco brinda un sabor único que encantará tanto a quienes prefieren lo clásico como a quienes buscan experimentar con nuevas variantes.
Preparar la masa casera asegura una base fresca y perfectamente adaptada a esta receta, mientras que los ingredientes seleccionados resaltan los sabores naturales sin necesidad de usar salsa de tomate. Esta pizza es ideal para compartir en reuniones, cenas informales o simplemente para darte un gusto. ¡Y a disfrutar!



