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Puebe la receta de turrón de doña Pepa: sabor y tradición peruana

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar un delicioso turrón de doña Pepa con nuestra receta favorita e imbatible
Haz turrón de doña Pepa en casa: paso a paso y consejos Foto: Shutterstock
Haz turrón de doña Pepa en casa: paso a paso y consejos Foto: Shutterstock

Esta receta tradicional del Perú, conocida como turrón de doña Pepa, es una joya de la repostería limeña. Se prepara especialmente en octubre durante la festividad del Señor de los Milagros, aunque su sabor y simbolismo lo han convertido en un dulce querido todo el año por su historia, textura y colorido.

El turrón de doña Pepa no es solo un postre; es un símbolo cultural lleno de fe, devoción y sabor. Su origen se remonta al siglo XVIII y está relacionado con una curandera afroperuana llamada Josefa Marmanillo, quien, tras recuperar milagrosamente el uso de sus manos, creó esta preparación como ofrenda al Cristo de Pachacamilla. Esta historia ha convertido el turrón en un emblema de gratitud, esperanza y tradición.

El dulce se caracteriza por sus capas de masa suave y crocante, unidas por una miel espesa a base de frutas y especias, y decorado con grajeas de colores que le dan un aspecto festivo. Prepararlo en casa es una experiencia culinaria y emocional, un acto que une generaciones y permite compartir una herencia viva. ¡Vamos a la receta!

Se atribuye su creación a Josefa Marmanillo, una esclava afroperuana que recuperó el uso de sus brazos tras pedirle un milagro al Señor de los Milagros. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

500 g de harina sin preparar, 250 g de manteca vegetal, 5 yemas de huevo, 1 huevo entero, 1 cucharadita de anís en grano, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 cucharadita de ralladura de naranja, 1 cucharadita de ralladura de limón, 1 cucharadita de polvo de hornear,


Para la miel: 500 g de azúcar blanca, 250 g de chancaca (azúcar de caña), 1 manzana verde cortada en cubos, 1 membrillo pelado y cortado, 1 naranja partida en mitades, 1 rama de canela, 4 clavos de olor, 2 tazas de agua, 1 cucharadita de jugo de limón,


Decoración: grajeas de colores, confites, caramelos pequeños o azúcar coloreada.

 

Procedimiento

  1. Hierve media taza de agua con el anís en grano durante 5 minutos. Cuela y deja enfriar. Reserva esta infusión, que dará aroma y sabor a la masa del turrón.
  2. En un bol grande, mezcla la manteca con las yemas, el huevo entero, la ralladura de naranja, ralladura de limón, vainilla y sal. Incorpora también la infusión de anís. Bate hasta obtener una crema suave.
  3. Tamiza la harina junto con el polvo de hornear. Agrega poco a poco a la mezcla anterior, integrando con las manos o una espátula hasta formar una masa suave y ligeramente quebradiza. No amasar en exceso, solo lo justo para unir los ingredientes.
  4. Envuelve la masa en film plástico y refrigera por 30 minutos. Luego, divide la masa en pequeñas porciones y forma bastones de unos 10 a 15 cm de largo y 1 cm de grosor. Colócalos en una bandeja engrasada o con papel manteca.
  5. Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Hornea los bastones durante 20-25 minutos o hasta que estén dorados y crocantes. Déjalos enfriar completamente antes de armar el turrón.
  6. En una olla grande, coloca el azúcar, la chancaca troceada, la manzana, el membrillo, la naranja, canela, clavo de olor y las 2 tazas de agua. Cocina a fuego medio durante unos 30-40 minutos, removiendo ocasionalmente.
  7. Una vez que la miel tome consistencia espesa y un color oscuro brillante, cuélala para retirar los sólidos. Vuelve a colocarla en la olla y añade el jugo de limón. Cocina unos minutos más hasta que espese bien. Retira del fuego y deja entibiar.
  8. En una fuente rectangular, coloca una capa de bastones, cúbrelos con una generosa capa de miel caliente (pero no hirviendo). Continúa alternando capas de bastones y miel hasta terminar. Por lo general, se hacen tres capas.
  9. Mientras la miel aún está tibia, decora con grajeas de colores, confites, caramelos o azúcar de colores. Sé creativo: la apariencia colorida es parte esencial del turrón.
Las grajeas multicolores representan la alegría y la fe del pueblo durante la procesión del Señor de los Milagros. Fuente: Shutterstock

Deja reposar el turrón a temperatura ambiente durante varias horas o preferentemente toda la noche para que la miel se asiente bien y los sabores se integren. Corta en porciones rectangulares y sirve acompañado de un café o infusión.

Este turrón no solo endulza el paladar, sino que también alimenta el alma. ¡Y a disfrutar!