Secretos para una ensaimada perfecta: consejos y trucos
La ensaimada es un icónico dulce originario de la isla de Mallorca, en las Islas Baleares, España. Con una historia que se remonta varios siglos atrás, este postre se ha convertido en un símbolo de la gastronomía mallorquina y es apreciado en todo el mundo por su textura ligera, esponjosa y su delicado sabor.
El nombre "ensaimada" proviene de la palabra "saïm", que en mallorquín significa manteca de cerdo, uno de los ingredientes clave que le confiere su característica suavidad y sabor único. Tradicionalmente, las ensaimadas se preparan de manera artesanal, con un proceso que requiere tiempo y dedicación. La masa, elaborada con harina de fuerza, huevos, azúcar, y manteca de cerdo, se enrolla en forma de espiral y se deja fermentar durante horas, lo que permite que adquiera su inconfundible textura aireada.
Aunque la versión más tradicional de la ensaimada es simple, sin relleno, también existen variantes populares que incluyen rellenos como cabello de ángel, crema pastelera, chocolate, o dulce de leche. Este dulce es perfecto para acompañar con un café o té, y es una excelente opción para compartir en reuniones familiares o con amigos, llevando consigo un pedacito de la rica cultura mallorquina. ¡Vamos a la receta!
Ingredientes
Para la masa: 500 g de harina de fuerza, 125 g de azúcar, 2 huevos grandes, 100 ml de agua, 100 ml de leche, 10 g de sal, 25 g de levadura fresca, 50 g de manteca de cerdo (puede sustituirse por mantequilla, pero la manteca es la auténtica opción), 100 g de azúcar glass (para espolvorear al final).
Para el relleno (opcional): cabello de ángel (tradicional), crema pastelera, chocolate, dulce de leche.
Procedimiento
Prepara la masa madre (prefermento)
- Desmenuza los 25 g de levadura fresca en 100 ml de agua tibia. Asegúrate de que el agua esté tibia, no caliente, para no matar la levadura.
- Añade 100 g de harina de fuerza a la mezcla de levadura y agua. Remueve hasta obtener una masa uniforme. Debería tener una textura pegajosa.
- Cubre la mezcla con un paño limpio y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 30 minutos, o hasta que doble su tamaño. Esta es la masa madre, que le dará a la ensaimada su característico sabor y textura.
Prepara la masa principal
- En un bol grande, mezcla los 400 g de harina de fuerza restantes con 125 g de azúcar y 10 g de sal. Haz un hueco en el centro.
- En el hueco central, añade los 2 huevos, 100 ml de leche tibia y la masa madre que ha reposado.
- Comienza a amasar la mezcla desde el centro hacia afuera, incorporando poco a poco la harina. Si tienes una amasadora, este es el momento de usarla. Amasa durante unos 10-15 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica.
- Una vez que la masa esté bien trabajada, añade 50 g de manteca de cerdo a temperatura ambiente. Este paso es crucial para la textura esponjosa y el sabor de las ensaimadas. Amasa bien hasta que la manteca esté completamente incorporada y la masa esté lisa y brillante.
- Cubre el bol con un paño limpio y deja reposar la masa durante 2 horas en un lugar cálido, hasta que doble su tamaño.
Forma las ensaimadas
- Una vez que la masa haya levado, divídela en porciones iguales. Cada porción debería pesar aproximadamente 60-80 g, dependiendo del tamaño deseado para las ensaimadas.
- En una superficie ligeramente enharinada, estira cada porción de masa en un rectángulo fino, casi transparente. Este paso requiere paciencia, ya que la masa debe ser muy fina pero no romperse.
- Si decides hacer ensaimadas rellenas, este es el momento de agregar el cabello de ángel o el relleno de tu elección a lo largo del borde de la masa estirada.
- Comienza a enrollar la masa desde uno de los extremos largos, formando un cilindro. Luego, enrolla este cilindro en forma de espiral, dejando espacio entre las vueltas para que la masa pueda expandirse durante el segundo levado.
Segundo levado y horneado
- Coloca las ensaimadas formadas en una bandeja para hornear forrada con papel de horno. Cubre las ensaimadas con un paño limpio y déjalas reposar durante al menos 12 horas en un lugar fresco, idealmente toda la noche. Este segundo levado es esencial para que las ensaimadas adquieran su textura ligera y esponjosa.
- Al día siguiente, precalienta el horno a 180°C.
- Hornea las ensaimadas durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas y bien cocidas. Es importante no abrir el horno durante los primeros 10 minutos para evitar que se desinflen.
Una vez horneadas, deja enfriar las ensaimadas en una rejilla. Finalmente, espolvorea generosamente con azúcar glass. ¡Saborea tus ensaimadas caseras, un verdadero tesoro de la repostería mallorquina! ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

