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Sopa de tomate casera: cómo hacerla con ingredientes frescos

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa sopa de tomate con nuestra receta favorita e imbatible ¡a cocinar!
Receta clásica de sopa de tomate: deliciosa y fácil de hacer Foto: Shutterstock
Receta clásica de sopa de tomate: deliciosa y fácil de hacer Foto: Shutterstock

La sopa de tomate es un plato clásico, reconfortante y lleno de sabor que ha sido disfrutado en diversas culturas alrededor del mundo. Su origen humilde, basado en ingredientes accesibles como tomates frescos, caldo y algunas hierbas aromáticas, la convierte en una opción popular tanto en hogares como en restaurantes. Esta sopa es conocida por su textura suave y cremosa, su sabor ligeramente ácido y su versatilidad, ya que puede servirse fría o caliente, según la estación del año.

Aunque se consume en todo el mundo, la sopa de tomate tiene raíces en la cocina italiana, donde se le conoce como "sugo di pomodoro". Los tomates se introdujeron en Europa en el siglo XVI, y desde entonces han sido un ingrediente básico en la cocina mediterránea. Fuente: Shutterstock

El tomate, rico en antioxidantes como el licopeno, vitaminas A y C, y minerales esenciales, hace de esta sopa una opción nutritiva, ideal para quienes buscan platos saludables sin sacrificar el sabor. Además, la sopa de tomate es muy adaptable: se puede enriquecer con nata, añadir albahaca para un toque fresco o acompañar con crujientes picatostes para darle textura.

Su simplicidad la hace perfecta para aquellos que desean una comida rápida y reconfortante, mientras que los más entusiastas de la cocina pueden experimentar con diferentes variaciones y presentaciones. Ya sea como entrada, acompañamiento o plato principal ligero, la sopa de tomate sigue siendo un favorito indiscutible en la mesa familiar. ¡Vamos a la receta!

La sopa de tomate puede servirse fría, como en el caso del famoso "gazpacho", una sopa española hecha con tomates y otros vegetales. También hay una variante conocida como "sopa de tomate fría" que es popular en los meses de verano. Fuente: Shutterstock

Ingredientes

1.5 kg de tomates frescos (preferiblemente maduros), 1 cebolla mediana, 1 zanahoria mediana, 1 tallo de apio, 2 dientes de ajo, 750 ml de caldo de verduras o agua, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 2 hojas de laurel, sal al gusto, pimienta negra molida al gusto, 1 cucharadita de azúcar o miel (opcional), 5-6 hojas de albahaca fresca (opcional), 2 cucharadas de nata líquida o crema agria (opcional para servir), pan crujiente o picatostes para acompañar.

 

Procedimiento

  1. Lava los tomates y quítales el pedúnculo. Hazles una cruz en la parte inferior para facilitar su pelado.
  2. Pela y pica la cebolla, la zanahoria y el apio en trozos pequeños. Pica finamente los dientes de ajo.
  3. Llena una olla grande con agua y llévala a ebullición. Coloca los tomates en el agua hirviendo durante 30-40 segundos, hasta que la piel comience a despegarse.
  4. Retira los tomates con una espumadera y colócalos en un bol con agua fría para detener la cocción. Después, pela los tomates y córtalos en cuartos. Reserva.
  5. En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio y añade la cebolla, la zanahoria y el apio, y sofríe durante 5-7 minutos, hasta que estén tiernos y comiencen a dorarse ligeramente. Luego, agrega el ajo picado y cocina por 1 minuto más, hasta que el ajo libere su fragancia.
  6. Incorpora los tomates pelados a la olla y mezcla bien con las verduras sofritas. Añade las hojas de laurel y cocina a fuego lento durante 10-15 minutos, removiendo ocasionalmente.
  7. Vierte el caldo de verduras o agua en la olla y lleva la mezcla a ebullición. Una vez que hierva, reduce el fuego y deja que la sopa se cocine a fuego lento durante 20-25 minutos para que los sabores se integren.
  8. Retira las hojas de laurel de la olla.
  9. Usa una batidora de mano o una licuadora para triturar la sopa hasta obtener una textura suave y cremosa. Si prefieres una sopa más fina, puedes colarla para eliminar cualquier fibra.
  10. Prueba la sopa y ajusta la sal y la pimienta. Si la sopa está muy ácida, puedes añadir un poco de azúcar o miel para equilibrar el sabor.
La sopa de tomate ha sido una parte integral de la cultura alimentaria estadounidense. La famosa marca de sopa de tomate Campbell’s lanzó su producto en 1897 y, desde entonces, ha sido un alimento básico en muchas despensas. Fuente: Shutterstock

Sirve la sopa caliente, decorada con hojas de albahaca fresca y un chorrito de nata líquida o crema agria, si lo deseas. Acompaña con pan crujiente o picatostes. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.