Presenta:

Cómo fue ser la hija de Don Ramón, el más querido de la vecindad de El Chavo del 8

Carmen, la descendiente de Ramón Valdés, habló sobre la exitosa producción de Roberto Gómez Bolaños.
El Chavo del 8
El Chavo del 8

Ramón Valdés se ganó el afecto de cientos y cientos de personas en el mundo al interpretar a Don Ramón, el hombre más gruñón de El Chavo del 8, el famoso programa cómico creado por Roberto Gómez Bolaños. Si bien tenía el peor carácter de todos los personajes de la vecindad, logró traspasar la pantalla chica y hoy no hay quien lo recuerde.

A fines de la década del '70, dio un paso al costado del ciclo televisivo y su ausencia se hizo notar. Poco tiempo después de que se fuera, Chespirito optó por dar de baja las grabaciones. Carmen Valdés, su hija, contó que su despedida del ciclo estuvo relacionada por la atribuciones que se tomó Florinda Meza luego de que se oficializara su relación con el creador del programa.

Don Ramón, el más gruñón y querido de la vecindad

Y, en una entrevista que brindó a Teleshow, reveló cómo fue ser hija de Don Ramón. "Una maravilla. Un personaje reconocido, con gran fama, con una catapulta que tuvo en el programa de Roberto Gómez Bolaños. Cuando estaba con él, viviendo todo ese amor de la gente, cómo se le acercaba, cómo le preguntaba, cómo lo querían tocar y conseguir un autógrafo… En esa época nada de celulares, entonces era conseguir en un papel. Haberlo vivido es un recuerdo hermoso", expresó la mujer.

Al ser consultada si le daba celos compartir a su progenitor con tanta gente, manifestó: "Al contrario, iba de la mano de mi papá -hablo de más pequeña, que a lo mejor no entendía muy bien- y sabía que era famoso, pero de repente ¡que se acercaran tantos niños! Él me soltaba la mano, obviamente sin descuidarme, para poder firmar. Era una cosa linda. Jamás sentí celos, decía '¡Uau, todos quieren estar con mi papá! Es mío (risas), yo lo tengo todo el tiempo'".

Carmen Valdés, la hija del querido actor de El Chavo del 8

Para tristeza de muchos, Valdés falleció en agosto de 1988, a sus 64 años, tras ser diagnosticado con cáncer de estómago, enfermedad que le ocasionó su mayor vicio: el cigarrillo. Tres años antes de su partida, fue intervenido quirúrgicamente para reducirle su estómago pero ya era tarde debido a que el cáncer se había expandido llegando hasta su médula espinal.