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Un país de la OTAN elimina barreras y se prepara para poder recibir armas nucleares

Lituania avanzó con una reforma constitucional que podría habilitar el despliegue de armas nucleares aliadas en su territorio.



Lituania dio este martes un nuevo y contundente paso en un movimiento que puede modificar el esquema de defensa de la OTAN en una de las zonas más sensibles de Europa. El Parlamento del país báltico avanzó con una reforma para eliminar de su Constitución la prohibición de albergar armas de destrucción masiva, entre ellas armamento nuclear.

La iniciativa recibió 99 votos a favor, 13 en contra y cinco abstenciones, una cifra que muestra que actualmente existe en el Seimas una mayoría superior a la necesaria para avanzar posteriormente con la modificación constitucional.

El cambio apunta directamente al artículo 137 de la Constitución, que establece que en territorio lituano no puede haber armas de destrucción masiva ni bases militares extranjeras. La Constitución exige que una reforma de este tipo sea aprobada dos veces por al menos dos tercios de los 141 diputados, con un mínimo de tres meses entre ambas votaciones. De acuerdo con el cronograma previsto, la primera votación para aprobar formalmente la modificación se realizará el 6 de octubre y la definitiva está programada para el 12 de enero. Para superar cada instancia harán falta al menos 94 votos.

La posible presencia de armas nucleares aliadas en Lituania ya provocó advertencias desde Moscú hacia el país de la OTAN.

Lituania busca ampliar sus opciones dentro de la OTAN

La eliminación de la prohibición no implica que Lituania vaya a recibir inmediatamente armas nucleares. Sin embargo, permitiría que el Gobierno pueda estudiar en el futuro el despliegue o tránsito de armamento aliado y ampliar su participación en los mecanismos de disuasión nuclear europeos.

Uno de los escenarios que Vilna observa es la denominada "disuasión avanzada" impulsada este año por el presidente francés, Emmanuel Macron. El modelo busca profundizar la cooperación nuclear de Francia con otros países europeos mediante ejercicios conjuntos, coordinación estratégica y la posibilidad de desplegar temporalmente elementos de las fuerzas estratégicas francesas fuera de su territorio. La decisión final sobre el uso del arsenal, no obstante, continúa exclusivamente en manos de Francia.

El plan francés complementa, pero no reemplaza, la disuasión nuclear de la OTAN ni los mecanismos de reparto nuclear existentes dentro de la Alianza. Finlandia confirmó el 14 de septiembre su incorporación a esta iniciativa francesa.

Dentro del Parlamento lituano aparecieron posiciones diferentes. Laurynas Kasinas, exministro de Defensa y dirigente conservador, defendió la modificación al considerar que la disuasión nuclear demostró su eficacia durante la Guerra Fría y sostuvo que Lituania debería estar preparada para recibir armamento aliado.

En cambio, Remigijus emaitaitis, del opositor Amanecer de Nemunas, argumentó que Lituania ya se encuentra bajo la protección nuclear de la OTAN y planteó que un cambio de semejante importancia debería ser sometido a referéndum.

Moscú ya lanzó una advertencia a Lituania

El movimiento es seguido especialmente desde Rusia. El 11 de septiembre, antes de esta nueva votación, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que si Lituania permitiera el despliegue de armas nucleares dirigidas contra Rusia, su territorio pasaría a estar entre los objetivos de las fuerzas nucleares rusas.

La ubicación de Lituania explica buena parte de la sensibilidad del asunto. El país pertenece tanto a la Unión Europea como a la OTAN, limita con Bielorrusia y se encuentra junto al enclave ruso de Kaliningrado. Además, en los últimos años reforzó su cooperación militar con los aliados occidentales.

La discusión tampoco se limita a Lituania. Letonia y Estonia no poseen una prohibición constitucional equivalente, mientras que otros países europeos comenzaron a revisar sus políticas sobre disuasión nuclear ante el deterioro de la seguridad regional.