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Quién es Ulrich Siegmund, el nuevo rostro de la ultraderecha que sacude a Alemania

Con apenas 35 años, Ulrich Siegmund llevó a la AfD a una victoria histórica en Alemania. Su éxito en redes y sus posiciones sobre inmigración lo proyectan.



La política de Alemania tiene un nuevo nombre bajo observación. Ulrich Siegmund, de 35 años, se convirtió en una de las figuras más fuertes de Alternativa para Alemania (AfD) después de arrasar en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt con el 43,8% de los votos.

El resultado no solo colocó a su partido muy por encima de sus rivales, sino que abrió la posibilidad de que pueda convertirse en el primer dirigente de AfD en gobernar un estado federado.

Conocido como "Uli" dentro del partido, Siegmund construyó buena parte de su campaña lejos de los formatos políticos tradicionales. Videos cortos, recorridas puerta a puerta y paseos en grupo sobre ciclomotores Simson, uno de los símbolos de la desaparecida Alemania Oriental, formaron parte de una estrategia destinada a transmitir cercanía y recuperar cierta nostalgia por el pasado.

La fórmula parece haber funcionado. Siegmund reúne cerca de medio millón de seguidores en Instagram y se acerca al millón en TikTok. Su capacidad para desenvolverse frente a cámara y utilizar un lenguaje sencillo lo diferencia incluso de los principales dirigentes nacionales de AfD, como Alice Weidel y Tino Chrupalla. Esa exposición alimentó las especulaciones sobre una eventual proyección política mucho más allá de Sajonia-Anhalt.

Con una fuerte presencia en redes sociales, el dirigente de 35 años busca proyectarse más allá de su estado y ganar peso en la política de Alemania.

De la CDU a convertirse en una figura de AfD en Alemania

Siegmund nació en 1990, apenas después de la caída del Muro de Berlín. Creció en Tangermünde, una pequeña localidad de Sajonia-Anhalt, y se formó como técnico en comercio mayorista y exterior. Más tarde estudió Ciencias Empresariales a distancia mientras trabajaba como comercial.

Su currículum tiene algunos capítulos poco habituales para un dirigente político. Estudió para convertirse en sumiller de café en Viena, se especializó posteriormente en perfumes y llegó a fundar una empresa dedicada al marketing de aromas.

Su primera experiencia partidaria no fue en AfD. A los 18 años ingresó a la Unión Cristianodemócrata (CDU), decisión que años después calificó como un "error". Posteriormente se sumó a Alternativa para Alemania y en 2016 consiguió por primera vez una banca en el Parlamento de Sajonia-Anhalt.

Casado y padre de una hija, también abandonó la Iglesia católica en 2017. Aunque aseguró conservar sus valores "en el corazón", sostuvo que ya no coincidía con algunas posiciones adoptadas por la institución religiosa en Alemania.

"Remigración", refugiados y nacionalismo: las posiciones de Siegmund

Detrás de la imagen distendida que presenta en las redes sociales aparecen algunas de las posiciones más controvertidas de la AfD. Siegmund participó en 2023 de la reunión celebrada en Potsdam en la que sectores de la extrema derecha discutieron propuestas vinculadas con la denominada "remigración", concepto utilizado para plantear la salida del país de inmigrantes. El propio programa regional de AfD utiliza ese término.

Siegmund sostiene públicamente que, en caso de gobernar, pretende acelerar las deportaciones de personas que se encuentren ilegalmente en el país y de extranjeros que hayan cometido delitos. Entre otras propuestas, también plantea crear clases separadas para determinados niños refugiados y reforzar los símbolos nacionales en edificios públicos.

Su discurso combina esas medidas con una promesa que repitió durante la campaña: recuperar los "buenos viejos tiempos". La idea encontró terreno fértil en Sajonia-Anhalt, una región del este del país atravesada durante décadas por problemas demográficos, económicos y por las diferencias todavía existentes con el oeste alemán.

El enorme triunfo, sin embargo, no garantiza que Siegmund llegue al gobierno. AfD obtuvo 39 de los 83 escaños del Parlamento regional, por lo que quedó a tres bancas de la mayoría absoluta. CDU, SPD, Los Verdes y La Izquierda mantienen además su negativa a cooperar con el partido.

El desafío inmediato será conseguir los votos necesarios para una investidura. Pero incluso si no logra gobernar, la elección ya modificó su lugar dentro de la política de Alemania: a los 35 años, Siegmund pasó de ser un dirigente regional a convertirse en uno de los nombres con mayor proyección dentro de la ultraderecha alemana.