Quién era Ratko Mladic, el "Carnicero de Bosnia" que murió condenado por genocidio
El exjefe militar de los serbios de Bosnia falleció a los 84 años en un centro penitenciario de Naciones Unidas en La Haya.
Ratko Mladic murió a sus 84 años
La Haya fue el escenario de los últimos años de vida de Ratko Mladic, el excomandante de las fuerzas serbobosnias que fue condenado por algunos de los crímenes más graves cometidos durante la guerra de Bosnia. Murió este jueves a los 84 años mientras permanecía detenido en un centro penitenciario de Naciones Unidas.
Mladic, conocido mundialmente como el "Carnicero de Bosnia", había recibido en 2017 una condena a cadena perpetua por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. La Justicia internacional lo responsabilizó por su papel en distintos episodios del conflicto entre 1992 y 1995, entre ellos la masacre de Srebrenica. La sentencia quedó firme en 2021, luego de que un tribunal de apelaciones rechazara su recurso.
Uno de los principales hechos por los que fue condenado fue la masacre de Srebrenica, ocurrida en julio de 1995. En ese enclave declarado "zona segura" por Naciones Unidas, las fuerzas serbobosnias asesinaron a unos 8000 hombres y adolescentes musulmanes. La matanza es considerada la peor atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. El caso contra Mladic también incluyó su responsabilidad en el asedio de Sarajevo y en la persecución y el exterminio de población no serbia en distintas regiones de Bosnia.
De general serbobosnio a condenado por genocidio
Mladic nació el 12 de marzo de 1943 en una aldea de Bosnia, cuando el territorio formaba parte del Estado Independiente de Croacia, aliado de la Alemania nazi. Su padre, un combatiente partisano serbio, murió cuando él todavía era un niño. Ingresó al Ejército Popular Yugoslavo y tuvo un rápido ascenso dentro de sus filas. En sus primeros años adhirió al comunismo de Josip Broz Tito y a la idea de una Yugoslavia unida y multiétnica. Sin embargo, después de la muerte de Tito y con el avance del nacionalismo impulsado por Slobodan Milosevic, se acercó a la causa de la supremacía serbia. En 1992 pasó a dirigir las fuerzas serbobosnias, que buscaban consolidar el control serbio sobre amplias zonas de Bosnia y Herzegovina.
Durante casi cuatro años, sus tropas sometieron a Sarajevo a un intenso asedio desde las montañas que rodeaban la capital. Artillería, tanques, morteros y francotiradores atacaron a la población civil y provocaron unos 10.000 muertos, entre ellos alrededor de 1500 niños.
Srebrenica, la masacre que marcó su condena
El episodio central del proceso contra Mladic fue la masacre de Srebrenica. En julio de 1995, las fuerzas bajo su mando tomaron el enclave musulmán pese a que había sido declarado zona protegida por Naciones Unidas. Durante los días posteriores, miles de hombres y adolescentes fueron separados de sus familias, capturados y ejecutados.
Muchos fueron asesinados mediante fusilamientos y posteriormente enterrados en fosas comunes. Los cuerpos fueron luego exhumados y trasladados a otros lugares con maquinaria pesada, en un intento de ocultar las pruebas y dificultar la identificación de las víctimas. Los jueces internacionales también encontraron a Mladic responsable de la persecución de población no serbia y de otros crímenes cometidos durante el conflicto.
Casi 16 años prófugo
Después de la guerra, Mladic permaneció protegido durante años por sectores del aparato militar y de seguridad serbio. Tras la caída de Slobodan Milosevic en 2000, pasó definitivamente a la clandestinidad. El 26 de mayo de 2011, fue detenido en la casa de un primo en una localidad rural al norte de Belgrado, después de casi 16 años prófugo.
Cuando fue capturado, su estado de salud ya era delicado. Había sufrido al menos dos derrames cerebrales durante los años que permaneció oculto y tenía parcialmente paralizado el brazo derecho.
Durante el juicio, su salud continuó deteriorándose y en varias oportunidades sostuvo que estaba demasiado enfermo para participar de las audiencias. Aun así, mantuvo una actitud desafiante frente al tribunal y llegó a calificar las acusaciones como “detestables” y “monstruosas”.
Condena a cadena perpetua
En 2017, el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia lo condenó a cadena perpetua por genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.
El presidente del tribunal, Alphons Orie, describió los delitos como algunos de "los más atroces conocidos por la humanidad". Mladic apeló la sentencia, pero el tribunal de apelaciones confirmó la condena en 2021. Su juicio fue uno de los últimos procesos de alto perfil del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, que juzgó a casi un centenar de responsables por las atrocidades cometidas durante las guerras de los Balcanes.