Lula da Silva comenzó su "séptimo Mundial" electoral: pidió más inversión en defensa para proteger a Brasil
En su primer acto de campaña, Lula da Silva defendió fortalecer la industria militar y reclamó más recursos para la defensa nacional.
El presidente brasileño en el acto celebrado en San Pablo.
EFELula da Silva abrió su campaña de reelección con un fuerte mensaje sobre la soberanía de Brasil. El presidente prometió aumentar la inversión en defensa, fortalecer la industria militar y mejorar las capacidades tecnológicas del país con el objetivo de evitar eventuales intervenciones extranjeras.
"Quiero estar preparado para que nadie invada este país para llevarse al presidente", afirmó durante el acto.
El mandatario encabezó este domingo su primer acto proselitista en Vila Euclides, en São Bernardo do Campo, un distrito de fuerte tradición sindical paulista. Allí formalizó el inicio de su octava contienda por la jefatura de Estado y presentó la fórmula oficialista junto con el actual vicepresidente, Geraldo Alckmin.
El eje central del discurso del brasileño fue la defensa nacional, ya que sostuvo que Brasil necesita estar preparado ante eventuales amenazas externas y reclamó una mayor inversión en el sector militar.
A su vez, el presidente remarcó que el objetivo de ese fortalecimiento no es promover un escenario bélico, sino contar con herramientas suficientes para preservar la soberanía del país. "Quiero estar preparado para la paz, no para la guerra", sostuvo ante la militancia.
Lula pidió fortalecer la industria militar de Brasil
Durante su discurso, Lula cuestionó las capacidades tecnológicas de Brasil en materia de defensa y planteó la necesidad de desarrollar una industria bélica con mayor autonomía.
Uno de los ejemplos que utilizó estuvo relacionado con la producción de drones. "¿Cómo es posible que un país del tamaño de Brasil no tenga una fábrica de drones?", preguntó el mandatario, al tiempo que insistió en que el país necesita invertir para ampliar sus recursos estratégicos.
En esa línea, el presidente también aseguró que existen intereses externos sobre los recursos minerales estratégicos de Brasil y planteó la necesidad de protegerlos frente a las potencias globales.
El planteo sobre la inversión militar ocupó un lugar destacado dentro de una campaña que, hasta el momento, también contempla cuestiones económicas y sociales. Lula buscó así instalar la soberanía y la capacidad de defensa como asuntos prioritarios para el próximo período de gobierno.
El mandatario también afirmó que Brasil debe contar con herramientas para evitar que otros países puedan intervenir sobre su territorio. Su mensaje fue presentado como una defensa de la autonomía nacional y de la capacidad del Estado brasileño para proteger sus intereses.
Un discurso marcado por la soberanía
El mensaje de Lula fue interpretado en el ámbito político como una referencia a la operación militar desplegada por Estados Unidos en Caracas para capturar a Nicolás Maduro.
Durante el acto, el mandatario llamó a la izquierda a dejar de considerar la seguridad exterior como una cuestión secundaria y sostuvo que Brasil necesita contar con mayores capacidades para defender sus intereses.
También planteó la necesidad de proteger los recursos minerales estratégicos del país frente a los intereses de las potencias globales.
Lula busca su "séptimo mundial"
A sus 80 años, Lula inició su octava contienda por la jefatura de Estado. El dirigente gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023, con el objetivo de extender su gestión hasta 2030.
Durante el acto comparó su trayectoria electoral con la carrera mundialista de Pelé y aseguró que esta elección representa su séptima participación en un "Mundial".
La campaña oficialista también apunta al electorado femenino mediante propuestas vinculadas con guarderías, atención sanitaria, microcréditos y prevención de la violencia de género.
La disputa con Flávio Bolsonaro
Lula competirá contra el senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Según el último sondeo de Datafolha, Lula lidera la intención de voto con el 40%, frente al 32% de Flávio Bolsonaro. Para un eventual balotaje, la medición proyecta 48% para el oficialismo y 43% para el opositor.
La oposición centrará sus cuestionamientos en la desaceleración económica, las tasas de interés, el déficit fiscal y las derivaciones judiciales de investigaciones sobre el entorno familiar del mandatario.