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La OIT alerta sobre desigualdad pero destaca avances: el 1% concentra el 38% de la riqueza mundial

El informe de la OIT revela avances en educación y salud desde 1995, pero advierte sobre brechas persistentes en ingresos, género y empleo.


El mundo ha mejorado en prosperidad, salud y educación en los últimos 30 años, pero la desigualdad social sigue siendo un problema. Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo( OIT) muestra que el 1 % de la población más rica concentra el 38 % de la riqueza global, mientras millones continúan en la pobreza o sin acceso a derechos básicos.

Avances en educación y reducción de la pobreza

Según la OIT, la pobreza extrema cayó del 40 % al 10 % de la población mundial desde 1995. También se registraron mejoras en educación: más del 75 % de los niños y niñas completan la primaria, y el acceso a la secundaria subió 20 puntos, alcanzando al 60 % de los estudiantes.

Otro dato positivo es la reducción del trabajo infantil. Mientras en los años 90 uno de cada cinco niños trabajaba, hoy la tasa bajó a 7,8 %, lo que equivale a uno de cada 13.

  • La educación básica es más accesible.

  • Menos niños trabajan, aunque millones siguen afectados.

  • La pobreza extrema se redujo, pero no ha desaparecido.

Persisten las brechas de género y riqueza

El informe recuerda que los ingresos de las mujeres son solo el 78 % de los que reciben los hombres en promedio. Además, 800 millones de personas sobreviven con menos de tres dólares al día y 138 millones de menores continúan trabajando, la mitad en condiciones peligrosas.

La concentración de riqueza muestra una tendencia muy lenta: el 10 % más rico del planeta controla aún el 53 % del patrimonio total, apenas tres puntos menos que en 1995.

Empleo informal y falta de protección

Otro desafío es el empleo inseguro. La OIT calcula que un 58 % de los trabajadores en el mundo están en la economía informal, sin acceso a seguridad social ni derechos laborales.

La brecha entre economías ricas y pobres también se amplía:

  • En países de bajos ingresos, el desempleo y subempleo aumentaron del 18 % al 22 % entre 2005 y 2025.

  • En naciones más ricas, el indicador cayó del 12,2 % al 9,7 %.

Un contrato social en deterioro

La OIT advierte que estas desigualdades alimentan la pérdida de confianza en gobiernos, empresas y sindicatos. Cada vez más personas sienten que su esfuerzo no se traduce en una vida justa ni segura, lo que refleja un contrato social debilitado.

Triple transición: ambiental, digital y demográfica

El informe también subraya los retos que enfrentará el planeta en las próximas décadas:

  • Transición ambiental: el cambio climático podría reducir ingresos hasta un 75 % en países vulnerables. La reconversión energética eliminará seis millones de empleos en combustibles fósiles, pero generará 24 millones en energías limpias.

  • Transición digital: la inteligencia artificial y la automatización transformarán una cuarta parte de los empleos, especialmente en áreas administrativas con alta participación femenina.

  • Transición demográfica: el envejecimiento poblacional presiona los sistemas de protección social.

Conclusión

El informe de la OIT, presentado en Ginebra antes de la Cumbre Social de Doha, evidencia que el mundo ha logrado avances significativos en bienestar y educación, pero persisten profundas brechas que ponen en riesgo la cohesión social. Superarlas será clave para construir un futuro más equitativo y sostenible.