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La foto de tu mano que podría alertar sobre una enfermedad rara

Un estudio halló que una inteligencia artificial entrenada con más de 11.000 imágenes puede detectar señales de acromegalia a partir del dorso de la mano.


Una foto común, tomada sin mostrar el rostro, podría convertirse en una ayuda inesperada para detectar una enfermedad rara que suele pasar años sin diagnóstico. Un estudio reciente encontró que una herramienta de inteligencia artificial puede identificar señales de acromegalia a partir de imágenes del dorso de la mano y del puño cerrado, una alternativa que además reduce problemas de privacidad frente a otros métodos basados en la cara.

La acromegalia es un trastorno hormonal poco frecuente que aparece cuando el organismo produce un exceso de hormona del crecimiento. Suele desarrollarse de manera lenta, muchas veces en la adultez media, y entre sus manifestaciones más conocidas figuran el agrandamiento de manos y pies, además de cambios físicos progresivos que no siempre se advierten de inmediato. Esa evolución pausada hace que, en muchos casos, el diagnóstico se demore durante años.

La mano da señales de tu cuerpo

Con esa dificultad como punto de partida, un equipo de la Universidad de Kobe, en Japón, trabajó con 725 participantes reclutados en 15 centros médicos y utilizó más de 11.000 imágenes de manos para entrenar y validar un modelo de aprendizaje profundo. La inteligencia artificial fue alimentada con fotos del dorso de la mano y del puño cerrado, tomadas en pacientes con y sin acromegalia, para aprender a detectar patrones asociados a la enfermedad. En lugar de enfocarse en las líneas de la palma o en rasgos faciales, los investigadores eligieron ese tipo de imágenes justamente para resguardar mejor la identidad de los pacientes.

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El equipo de la Universidad de Kobe utilizó únicamente imágenes del dorso de la mano y del puño cerrado para detectar señales de acromegalia.

Los resultados llamaron la atención de los propios autores. Según el estudio, el sistema logró un valor predictivo positivo de 0,88 y un valor predictivo negativo de 0,93, además de una sensibilidad de 0,89 y una especificidad de 0,91. En otras palabras, mostró una capacidad alta para distinguir entre personas con y sin la enfermedad, e incluso superó a endocrinólogos experimentados cuando evaluaron las mismas fotos.

La mano, una pista para detectar la enfermedad

El interés detrás de este avance no pasa solo por la tecnología. La acromegalia afecta aproximadamente a entre 8 y 24 personas por cada 100.000 habitantes, pero cuando no se detecta a tiempo puede derivar en complicaciones graves y reducir la expectativa de vida. Por eso, una herramienta de este tipo podría servir como apoyo para acelerar derivaciones y ayudar a profesionales que no son especialistas a reconocer señales de alarma antes de que pase una década.

De todos modos, los investigadores no plantean que una foto reemplace la consulta médica. El diagnóstico de acromegalia no se define solo por la apariencia de las manos: también intervienen la evaluación clínica, los cambios en la voz o el rostro, los análisis bioquímicos y la historia de cada paciente.

Además, por ahora esta tecnología no está disponible para que cualquier persona la use en su casa como si fuera una aplicación de celular o un autotest. La apuesta, más bien, es sumar una herramienta complementaria que permita detectar antes un problema que hoy muchas veces tarda demasiado en aparecer en el radar.