Hallazgo en Egipto: arqueólogos desenterraron un templode 2.200 años
El hallazgo ocurrió en el norte de Egipto y reveló una estructura religiosa poco común, conectada con el Nilo y asociada a ceremonias sagradas con agua.
La estructura, encontrada en la antigua ciudad de Pelusio, conservó canales, reservorios y una conexión con un brazo del Nilo.
Ministerio de Cultura de EgiptoArqueólogos hicieron en Egipto un hallazgo de 2.200 años al descubrir un templo circular poco común que, según los especialistas, habría sido usado para rituales sagrados con agua. La estructura apareció en Tell el-Farama, dentro de la antigua ciudad de Pelusio, en el borde oriental del delta del Nilo.
Hallazgo en Egipto: un templo de 2.200 años
El sitio donde apareció la construcción no es menor. Pelusio fue durante siglos una ciudad importante por su ubicación estratégica, cerca de la desembocadura del Nilo. En tiempos faraónicos funcionó como fortaleza y, más adelante, durante el crecimiento del Imperio romano, también fue un punto de control comercial.
Este nuevo hallazgo se vincula con una divinidad local llamada Pelusio. Según explicaron las autoridades egipcias, el edificio religioso fue levantado hace unos 2.200 años y se mantuvo en uso durante varios siglos, desde el siglo II antes de Cristo hasta el siglo VI después de Cristo.
Lo llamativo es que la estructura no siempre fue entendida de la misma manera. Los primeros trabajos en la zona comenzaron en 2019 y, como solo se había excavado una parte del lugar, los arqueólogos pensaron en un principio que se trataba de una especie de edificio cívico vinculado al senado de la ciudad. Pero esa interpretación cambió cuando la excavación avanzó y el conjunto quedó completamente expuesto.
Entonces apareció con claridad el corazón del santuario: una gran cuenca circular de unos 35 metros de diámetro, rodeada por canales y reservorios de agua. En el centro había una base cuadrada que probablemente sostuvo una estatua monumental del dios Pelusio.
Ese detalle fue clave para reinterpretar todo el complejo. Dentro de la cuenca, que estaba conectada con un brazo del Nilo, los arqueólogos encontraron agua y limo del río. Para los especialistas, esa presencia no fue casual y refuerza la idea de que el lugar estaba asociado a ceremonias simbólicas o rituales sagrados con agua.
El hallazgo también llamó la atención por su diseño. El templo mezclaba tradiciones egipcias antiguas con rasgos griegos y romanos, una combinación que refleja el intercambio cultural que existía en esa zona del Mediterráneo. Esa mezcla arquitectónica muestra que Pelusio no era una ciudad aislada, sino un centro activo dentro de un mundo cada vez más conectado.
Además, el nombre de Pelusio tiene una relación directa con el agua y el barro. Proviene de una palabra griega que puede traducirse como “lodo” o “sedimento”, una asociación que cobra todavía más sentido a partir de este santuario vinculado con el Nilo.
Por eso, este hallazgo no solo sumó un nuevo templo al mapa arqueológico de Egipto. También permitió entender mejor cómo una ciudad del delta combinaba religión, paisaje y cultura en un espacio donde el agua parecía tener un papel central.