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El papa León XIV volvió a condenar la guerra: "Dios no bendice ningún conflicto"

Durante un encuentro en Roma, el papa León XIV volvió a condenar la guerra en Medio Oriente y a cuestionar el derramamiento de sangre inocente.

El papa León XIV volvió a condenar la violencia armada y reafirmó la postura de la Iglesia frente a los conflictos bélicos, en medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente.

El papa León XIV volvió a condenar la violencia armada y reafirmó la postura de la Iglesia frente a los conflictos bélicos, en medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente.

EFE

El papa León XIV lanzó este viernes un fuerte mensaje contra la violencia armada y reafirmó la postura de la Iglesia frente a los conflictos bélicos, en medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente. “ Dios no bendice ningún conflicto”, aseguró, al tiempo que remarcó que la fe no puede justificar la guerra ni la violencia.

El Sumo Pontífice se expresó durante un encuentro con obispos de la Iglesia Católica Caldea provenientes de Irak, quienes se encuentran en Roma para elegir a un nuevo patriarca. En ese contexto, hizo un llamado enfático a la paz y al diálogo entre los pueblos.

Durante su intervención, León XIV —Robert Prevost— fue contundente al referirse al impacto de los conflictos armados en la región: “En estos tiempos, actos de violencia absurdos e inhumanos se extienden con ferocidad por los lugares sagrados del Oriente cristiano, profanados por la blasfemia de la guerra”, expresó.

Además, cuestionó con dureza los intereses detrás de los enfrentamientos: “Pero ningún interés puede valer más que la vida de los más débiles, de los niños, de las familias; ninguna causa puede justificar la sangre inocente derramada”.

El Papa aconsejó el camino del diálogo

El pontífice también utilizó sus canales oficiales para reforzar su mensaje y subrayar que la salida a los conflictos no está en la vía militar: “No serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de paz, sino la promoción paciente de la convivencia y del diálogo entre los pueblos”.

En esa línea, instó a los líderes religiosos y a la comunidad internacional a asumir un rol activo en la construcción de paz: “Quien sea discípulo de Cristo, el Príncipe de la Paz, jamás se pone del lado de aquellos que ayer empuñaron la espada y hoy lanzan bombas”.

Las declaraciones del Papa se producen en un contexto de creciente preocupación internacional por los conflictos en Medio Oriente, particularmente por la situación vinculada a Irán, y refuerzan la histórica postura del Vaticano en favor de la resolución pacífica de las disputas.

Con un mensaje directo y sin matices, León XIV volvió a posicionarse como una de las voces más firmes en el escenario global en defensa de la paz, al insistir en que ningún objetivo político, económico o territorial puede estar por encima del valor de la vida humana.