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El país que estaba entre los últimos puestos de las pruebas PISA y subió de forma increíble en los últimos años

Hoy se presentaron los resultados de las pruebas PISA 2025, que volvieron a poner el foco en el desempeño educativo de distintos países y en la evolución de sus sistemas escolares.

Las pruebas PISA 2025 volvieron a mostrar grandes diferencias entre los sistemas educativos y dejaron a Turquía como uno de los casos de mayor crecimiento.

Las pruebas PISA 2025 volvieron a mostrar grandes diferencias entre los sistemas educativos y dejaron a Turquía como uno de los casos de mayor crecimiento.

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La OCDE publicó los resultados de las pruebas PISA 2025, la evaluación internacional que mide conocimientos de estudiantes de 15 años. En esta edición participaron unos 760.000 alumnos de 91 países, con Ciencias como área principal.

Los nuevos datos no fueron positivos para Argentina. El país obtuvo 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática, resultados inferiores al promedio de la OCDE en las tres áreas. Además, frente a PISA 2022, registró caídas de 13 puntos en Ciencias, 12 en Lectura y 11 en Matemática.

La situación también muestra un deterioro si la comparación se extiende unos años más: la OCDE señaló que los resultados argentinos de 2025 estuvieron por debajo de los obtenidos en 2018 en las tres materias. Apenas el 41% de los estudiantes alcanzó al menos el nivel básico en Ciencias y solo el 24% llegó a ese piso en Matemática.

Turquía pasó de ubicarse cerca del fondo de la clasificación a competir con países mucho mejor posicionados tras más de dos décadas de reformas educativas.

Turquía pasó de ubicarse cerca del fondo de la clasificación a competir con países mucho mejor posicionados tras más de dos décadas de reformas educativas.

Qué países quedaron en los primeros lugares de PISA 2025

PISA no establece un único ranking que combine las tres materias. Sin embargo, como Ciencias fue el área principal de la edición 2025, ese resultado permite observar cuáles fueron los sistemas educativos con mejor desempeño. Los primeros puestos por puntaje fueron:

  1. B-S-J-Z (China): 597 puntos
  2. Singapur: 560
  3. Macao (China): 541
  4. Chinese Taipei: 540
  5. Japón: 538
  6. Estonia: 527
  7. Corea del Sur: 526
  8. Reino Unido: 511
  9. Canadá: 510
  10. Nueva Zelanda y Australia: 509

El dominio asiático también se repitió en las otras materias. B-S-J-Z (China) consiguió el mejor resultado en Matemática, con 612 puntos, mientras que Singapur encabezó Lectura con 535.

La sorprendente evolución de Turquía en las pruebas PISA

Entre los resultados aparece un caso que llama especialmente la atención: Turquía. El país comenzó a participar de PISA en 2003 y en aquel momento se encontraba cerca del fondo de la clasificación. En Ciencias ocupaba el 35° puesto entre 41 países y economías, mientras que en Lectura estaba 33° y en Matemática 34°. Sus puntajes eran de 434, 441 y 423 puntos, respectivamente.

Más de dos décadas después, la situación es muy diferente. En PISA 2025, Turquía alcanzó 494 puntos en Ciencias y quedó 19° entre 91 participantes. En Lectura obtuvo 472 puntos y se ubicó 18°, mientras que en Matemática consiguió 462 puntos y quedó 28°. Es decir, consiguió avanzar en la clasificación incluso cuando la cantidad de sistemas educativos evaluados se multiplicó.

La mejora tampoco se limita a una comparación entre dos años aislados. Entre 2022 y 2025, Turquía aumentó su rendimiento en las tres áreas y se convirtió en uno de los pocos sistemas educativos que lograron hacerlo. La OCDE registró una mejora de 18 puntos en Ciencias, 16 en Lectura y alrededor de 8 puntos en Matemática.

Cuando se analiza la última década, el cambio resulta todavía más marcado. La tendencia calculada por la OCDE para el período 2015-2025 muestra una mejora equivalente a 62 puntos en Ciencias, 34 en Lectura y 35 en Matemática. En el mismo período, el promedio de los países de la OCDE retrocedió en las tres áreas.

El resultado dejó a Turquía en una posición impensada cuando comenzó su recorrido en las pruebas PISA. En 2025 quedó por encima del promedio de la OCDE en Ciencias y Lectura y prácticamente igualó el promedio en Matemática, un salto que contrasta con el deterioro que atraviesan numerosos sistemas educativos desde hace una década.

Qué hizo Turquía para mejorar en las pruebas PISA

La evolución no se produjo de un año para otro. Desde comienzos de los 2000, Turquía puso en marcha diferentes reformas educativas que fueron modificando el sistema. Uno de los primeros grandes cambios llegó en 2004, cuando comenzó a renovar los programas de primaria y secundaria con la intención de reducir el peso de la memorización y dar mayor lugar a las competencias, la resolución de problemas y el aprendizaje activo.

El proceso también incluyó una modernización gradual de los materiales y métodos de enseñanza, nuevos mecanismos para evaluar los aprendizajes y una mayor utilización de los resultados de pruebas nacionales e internacionales para seguir el desempeño de los estudiantes. A esto se sumaron diferentes iniciativas destinadas a fortalecer la capacitación de los docentes.

Otro cambio importante llegó en 2012, cuando Turquía extendió la educación obligatoria de ocho a doce años. Hasta ese momento, los alumnos debían permanecer obligatoriamente dentro del sistema durante ocho años, por lo que alrededor de los 13 o 14 años podían continuar sus estudios secundarios, pero ya no estaban obligados por ley a hacerlo. Eso abría la posibilidad de que una parte de los adolescentes abandonara la escuela a esa edad.

La reforma, conocida como “4+4+4”, reorganizó la escolaridad obligatoria en tres etapas consecutivas de cuatro años: primaria, secundaria básica y secundaria superior. Con el nuevo esquema, los cuatro años finales también pasaron a ser obligatorios, por lo que la permanencia dentro del sistema educativo se extendió hasta aproximadamente los 17 años. El objetivo era que más adolescentes continuaran estudiando y completaran la secundaria.

El Banco Mundial sostiene que el avance educativo de Turquía desde 2003 no puede atribuirse a una única medida. Lo relaciona con una combinación entre las reformas aplicadas al sistema educativo, una mayor efectividad de las escuelas y la mejora de las condiciones socioeconómicas del país.

Los datos de PISA muestran además que buena parte del progreso se produjo entre los alumnos que tenían mayores dificultades. Entre 2015 y 2025, la proporción de estudiantes turcos que no alcanzaba el nivel mínimo de desempeño cayó 25 puntos porcentuales en Ciencias y 16 puntos tanto en Lectura como en Matemática. Es decir, el salto de Turquía no consistió solamente en conseguir más alumnos sobresalientes, sino también en reducir considerablemente la cantidad que quedaba rezagada.

Estas transformaciones fueron analizadas por la propia OCDE en un informe publicado en 2023 sobre las reformas educativas implementadas en Turquía durante las últimas dos décadas. El organismo destacó tanto las políticas destinadas a ampliar el acceso a la educación como aquellas enfocadas en mejorar la calidad de la enseñanza.