ver más

El hombre que resiste bajo los escombros en Venezuela y moviliza a rescatistas de siete países

Un hombre permanece con vida bajo 140 toneladas de escombros tras los sismos de Venezuela y equipos de siete países trabajan contra reloj para rescatarlo.



En medio de la devastación que dejaron los terremotos en Venezuela, una historia mantiene encendida la esperanza entre familiares, rescatistas y vecinos de la zona afectada. Hernán Gil, un vigilante de 44 años, permanece con vida luego de pasar casi seis días atrapado bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande, en Catia La Mar, estado La Guaira.

El hombre quedó sepultado dentro de su caseta de vigilancia ubicada en el tercer subsuelo del edificio cuando la estructura colapsó tras el doble movimiento sísmico que golpeó a la región. Durante varios días fue dado por desaparecido y las posibilidades de encontrar sobrevivientes parecían desvanecerse.

Sin embargo, el domingo los equipos de rescate lograron detectar señales de vida mediante la técnica de llamado y escucha. La respuesta de Hernán sorprendió incluso a los especialistas más experimentados y transformó una búsqueda casi imposible en una operación internacional de salvamento.

Atrapado bajo los escombros

Desde entonces, los rescatistas trabajan sin descanso para llegar hasta él. El operativo es considerado uno de los más complejos de los últimos años debido a que sobre el espacio donde se encuentra atrapado descansan más de 140 toneladas de concreto y estructuras derrumbadas.

La inestabilidad del edificio, las réplicas sísmicas y las lluvias registradas en las últimas jornadas obligan a avanzar lentamente y con herramientas manuales para evitar nuevas vibraciones que puedan provocar otro colapso.

A pesar de las dificultades, las noticias que llegan desde el interior de los escombros alimentan la esperanza. Hernán se encuentra consciente, puede comunicarse con los rescatistas y ya recibió agua e hidratación mediante un sistema especialmente diseñado para asistirlo mientras continúan las tareas para liberarlo.

Su esposa, Gubismar González, aseguró que la familia había perdido las esperanzas de encontrarlo con vida y definió el hallazgo como un verdadero milagro. También destacó el trabajo de los equipos de emergencia y agradeció la perseverancia de quienes continúan buscando sobrevivientes.

La misión se convirtió además en un ejemplo de cooperación internacional. A la labor inicial de la Cruz Roja Costarricense se sumaron especialistas y brigadistas de Venezuela, Portugal, Estados Unidos, Chile, Colombia, México y España, además de personal de Protección Civil y organismos locales.