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El dron, el hombre y la pregunta: ¿quién es responsable de los "safaris humanos" en Ucrania?

Los 'safaris humanos' en Ucrania elevan la pregunta sobre la responsabilidad: ¿un soldado o un algoritmo detrás del ataque de un dron ruso?



A comienzos de agosto de 2026 el mundo vio una cacería. Un dron ruso persiguió a un vendedor de verduras de 52 años en la región ucraniana de Jersón y detonó cerca de él. El hombre sobrevivió con heridas de metralla y una conmoción. Sin embargo, durante casi un minuto la máquina lo siguió mientras él corría alrededor de su camioneta, el video recorrió los noticieros de todos los continentes. Entre tanto, los ucranianos llaman a estos ataques safari humano. La ONU documentó el patrón con civiles cazados desde el aire mientras venden, caminan o cultivan. Solo en junio los drones de corto alcance mataron o hirieron a 677 civiles cerca del frente.

La primera reacción ante el video es el horror. La segunda es una pregunta que casi nadie formula, ¿quién perseguía a ese hombre? La respuesta obvia dice que un soldado ruso con un control remoto, pero esta ya no alcanza. La cuestión verdadera es si detrás de ese dron había un ser humano o un algoritmo. Y lo inquietante es que el video no permite saberlo. Los movimientos de una máquina que caza y los de un hombre al ataque se parecen cada vez más.

Los indicios de este caso apuntan a un operador humano. El dron dudó, giró, jugó con su presa; esa crueldad ociosa parece humana. La propia víctima lo creyó así y agitó algo en el aire para que el piloto viera que era un civil desarmado. Su gesto suponía que alguien miraba del otro lado de la cámara. Eso era razonable en 2026 pero dejará de serlo muy pronto.

Tecnología de drones autónomos en Ucrania

La tecnología que vuelve innecesario al piloto ya existe y ya está en el campo de batalla. Rusia presentó en octubre de 2025 el dron Artemis-10, que fija un blanco a 500 metros y lo persigue de manera autónoma mediante visión artificial, incluso cuando pierde toda comunicación con su operador. Entre tanto, sus fabricantes afirman que lo probaron en combate en Ucrania.

Ucrania, por su parte, encargó su primer lote de 3.000 drones con visión artificial ya en noviembre de 2024. Para comienzos de 2026 producía en masa una nueva generación de artefactos de ataque automatizados, con una supervisión humana mínima. En diciembre de 2024 las fuerzas ucranianas ejecutaron cerca de Járkov la primera operación militar íntegramente no tripulada, con decenas de vehículos terrestres y sistemas aéreos no tripulados, y sin un solo soldado de infantería.

La adquisición autónoma de blancos a gran escala todavía no es una realidad plena del campo de batalla, porque los sistemas actuales pierden el objetivo cuando este se mueve rápido, se oculta o cambia de forma. Un hombre que corre entre cajones de verdura es una presa difícil para un algoritmo hoy. Pero la guerra de Ucrania comprime décadas de desarrollo en meses. La interferencia electrónica que corta la señal entre el piloto y su dron empuja a los dos bandos hacia la misma solución, máquinas que deciden solas el tramo final del vuelo. Primero el artefacto asiste al hombre, después lo reemplaza en los últimos 500 metros y finalmente lo elimina de todo el proceso.

La responsabilidad legal en ataques de drones autónomos

Por eso la pregunta sobre el dron de Jersón importa menos que su respuesta futura. Quizás esta vez hubo un hombre con un control remoto, pero el próximo video de una cacería semejante llegará con la duda incorporada desde el inicio. Y este interrogante cambia la naturaleza del crimen. Porque un operador que persigue a un civil comete un crimen de guerra y tiene un nombre, una cara y una eventual condena. Un algoritmo que persigue a un civil no comete nada, y la responsabilidad se disuelve hacia arriba, al programador, el fabricante, es decir, nadie.

El hombre de Jersón agitó los brazos para que alguien lo viera y sobrevivió. Los que vengan después quizás adviertan a una cámara detrás de la cual no mira nadie. Ese es el umbral que cruzamos y no sabemos si este dron está al otro lado. Sin embargo, sabemos que la fila de máquinas que espera para cruzarlo ya está formada.

Las cosas como son.

*Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.