Disturbios en Chile: estudiantes marcharon contra el ajuste de Kast y hubo enfrentamientos
La protesta por los recortes en Educación derivó en incidentes con Carabineros mientras el presidente de Chile defendía su plan de austeridad.
Los disturbios en Chile durante la marcha universitaria.
EFELa Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) convocó a una marcha este miércoles contra el gobierno del presidente José Antonio Kast en la ciudad de Santiago de Chile, con el objetivo de reactivar el movimiento estudiantil y reclamar contra el ajuste en Educación, de acuerdo con Radio Biobío.
Siguiendo al mismo medio, los estudiantes se movilizaron por el recorte de 197,7 mil millones de pesos chilenos, lo que equivale aproximadamente a US$220.737.000, mayoritariamente en Educación Superior.
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Debido a que el recorrido de la marcha no cuenta con la autorización de la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, Carabineros ejecutó un operativo con carros hidrantes y gases lacrimógenos ante los primeros disturbios que se originaron en las inmediaciones de la casa central de la Universidad Católica.
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La prefectura Oriente de Carabineros explicó a través de su cuenta de X que el tránsito se encuentra interrumpido completamente por las manifestaciones en el eje Avenida Providencia y Alameda, por lo que los conductores deberán recurrir a diferentes recorridos. A su vez, las estaciones del Metro de Santiago Universidad Católica Argentina y Santa Lucía tuvieron que ser cerradas.
La advertencia de Kast sobre el ajuste
Mientras miles de personas se movilizaban bajo la consigna “¡La educación se defiende en las calles!”, Kast brindó este lunes su primer discurso sobre el estado de la nación ante el Congreso y reconoció que el fuerte ajuste fiscal que impulsa su gobierno traerá consecuencias para la población.
"No será rápido, va a haber dolor. No les voy a prometer milagros, pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas", afirmó el mandatario durante su exposición en el Congreso de Valparaíso.
Kast llegó al poder el 11 de marzo con la promesa de reducir el gasto estatal, equilibrar las cuentas fiscales y reactivar la economía chilena. Apenas días después de asumir, ordenó un recorte promedio del 3% en todos los ministerios, una de las primeras medidas de su programa de austeridad.
Un ajuste que promete profundizarse
Durante su intervención, el líder del Partido Republicano sostuvo que la situación económica heredada es "incluso más compleja" de lo que imaginaba antes de asumir. En ese marco, defendió el plan con el que busca recortar unos 6.000 millones de dólares en un plazo de 18 meses.
"Habrá presiones, habrá ruido, habrá días duros. Nuestro Gobierno no se va a desviar del camino. Ante el dilema entre la popularidad y la responsabilidad, elegimos siempre la responsabilidad", aseguró.
A pesar de la dureza de las medidas, Kast insistió en que no habrá recortes en ayudas sociales ni en derechos adquiridos. Además, prometió recuperar la credibilidad de las cuentas públicas y volver a colocar el crecimiento económico en el centro de la agenda.
"Vamos a devolverle credibilidad a las cifras fiscales de Chile y vamos a poner el crecimiento económico en el centro", remarcó.
Los objetivos económicos del Gobierno
El mandatario transita un comienzo de gestión complejo. En menos de tres meses sufrió una caída en los índices de aprobación y realizó un anticipado cambio de gabinete que incluyó la salida de su vocera y de la ministra de Seguridad.
Sin embargo, a fines de mayo logró un importante respaldo legislativo cuando la Cámara de Diputados aprobó la reforma económica impulsada por su administración. La iniciativa es cuestionada por la oposición de izquierda, que sostiene que beneficia principalmente a los sectores de mayores ingresos. Entre los principales cambios figura una reducción gradual del impuesto a las ganancias de las empresas, que pasará del 27% al 23%, acercándose al promedio de los países desarrollados.
Según las proyecciones oficiales, el objetivo es que en los próximos cuatro años el desempleo descienda al 6,5%, que la economía alcance un crecimiento cercano al 4% anual y que las cuentas públicas mantengan una situación de equilibrio fiscal.