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Demoras, desvíos y cancelaciones: más de 600 vuelos afectados en Estados Unidos por una grave falla

Un problema eléctrico y el corte accidental de un cable de fibra óptica alteraron las operaciones en aeropuertos de Nueva York, Nueva Jersey, Filadelfia y Boston.

La costa este de Estados Unidos reportó grandes retrasos en distintos aeropuertos.

La costa este de Estados Unidos reportó grandes retrasos en distintos aeropuertos.

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Una falla en los sistemas que gestionan el tráfico aéreo en el noreste de Estados Unidos provocó este lunes una jornada de fuertes demoras, desvíos y cancelaciones. Más de 600 vuelos resultaron afectados en aeropuertos de Nueva York, Nueva Jersey, Filadelfia y Boston, según explicó la Administración Federal de Aviación (FAA).

El inconveniente comenzó con una falla en el circuito principal de las instalaciones de Control de Aproximación por Radar Terminal (Tracon) de Filadelfia, desde donde se controla parte del tráfico aéreo que opera hacia Newark Liberty, Teterboro y Filadelfia. La situación obligó inicialmente a la FAA a suspender las operaciones en tierra en esos aeropuertos.

El sistema de respaldo también quedó fuera de servicio

El administrador de la FAA, Bryan Bedford, explicó que, tras detectarse la falla del circuito principal, las autoridades intentaron activar el sistema de respaldo. Sin embargo, comprobaron que esa conexión también estaba inutilizada debido al corte de una línea de fibra óptica en Nueva Jersey.

A raíz del corte, varias instituciones buscaron desligarse de la falla que provocó las demoras.

A raíz del corte, varias instituciones buscaron desligarse de la falla que provocó las demoras.

El incidente provocó escenas de congestión en distintos puntos de la región, con decenas de aviones detenidos durante horas en las pistas mientras las autoridades trabajaban para restablecer las comunicaciones. Las restricciones también alcanzaron a los aeropuertos John F. Kennedy y LaGuardia, en Nueva York, y los inconvenientes se extendieron a Boston.

Según Bedford, la reparación del daño en la fibra óptica podía demandar unas 13 horas debido a la magnitud de la rotura. Al mismo tiempo, indicó que ya había un nuevo circuito preparado para ser instalado. Los reportes difundidos durante la jornada mostraron distintos grados de normalización de las operaciones, mientras aún continuan los trabajos técnicos.

Cruce por la responsabilidad del corte de fibra óptica

El secretario de Transporte, Sean Duffy, señaló inicialmente que un equipo de construcción de Amtrak había cortado accidentalmente una línea de fibra óptica de Verizon en Nueva Jersey. Posteriormente, un portavoz de Amtrak sostuvo que el incidente había ocurrido en terrenos de New Jersey Transit, mientras que NJ Transit informó que un equipo que trabajaba en el proyecto Delco Lead, entre New Brunswick y North Brunswick, cortó un cable alrededor de las 9:45 de la mañana.

El incidente coincide con la visita de una comitiva de la ONU en la región.

El incidente coincide con la visita de una comitiva de la ONU en la región.

NJ Transit indicó que investigaba las circunstancias del episodio y buscaba determinar quién había realizado las marcas de servicios públicos en el lugar. Verizon, por su parte, sostuvo que sus instalaciones funcionaban normalmente hasta que cuadrillas vinculadas a los trabajos de New Jersey Transit cortaron el cable.

Los retrasos coincidieron con la Asamblea General de la ONU

La interrupción se produjo mientras unos 130 líderes mundiales y decenas de ministros llegaban a Nueva York para participar de la reunión anual de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Entre los afectados estuvo el primer ministro Mark Carney, cuyo vuelo previsto hacia Nueva York sufrió una demora que le impidió asistir a un evento programado.

Duffy aprovechó el episodio para reclamar más fondos destinados a modernizar la infraestructura aeronáutica estadounidense. El secretario sostuvo que la interrupción volvió a poner en evidencia la necesidad de actualizar sistemas considerados obsoletos. El año pasado, el Congreso aprobó 12.500 millones de dólares para modernizar el sistema y reforzar la contratación de controladores, en medio de cuestionamientos por congestión, demoras y fallas tecnológicas.