Presenta:

Astronautas de Artemis II observan un largo eclipse solar, invisible desde la Tierra

La tripulación de la nave Orión experimentó un fenómeno excepcional, en medio de la histórica misión lunar de la NASA.

Los astronautas de Artemis II observan un eclipse solar total desde la órbita de la Luna.

Los astronautas de Artemis II observan un eclipse solar total desde la órbita de la Luna.

Captura de video (NASA)

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II comenzaron la observación de un eclipse solar total desde la nave Orión, mientras orbitan la Luna, en un fenómeno que se extendió -según la información inicial- durante aproximadamente 53 minutos y que resultó invisible desde la Tierra.

La tripulación, integrada por Christina Koch, Victor Glover, Jeremy Hansen y Reid Wiseman, protagoniza un hito histórico al formar parte del regreso humano a la órbita lunar tras más de cinco décadas, retomando la exploración iniciada en la era Apolo.

Un fenómeno clave en la misión de Artemis II

El eclipse solar total que observaron los astronautas es significativamente más prolongado que los que pueden apreciarse desde la Tierra, alcanzando una duración hasta siete veces mayor. Esta condición ofrece una oportunidad excepcional para avanzar en estudios científicos.

"Los astronautas lo experimentarán debido a su posición única alrededor de la Luna", explicó a EFE una experta de la NASA. "Durante este tiempo, la tripulación verá una Luna mayormente oscura. Aprovecharán la oportunidad para analizar la corona solar, la atmósfera más externa del Sol, mientras sea visible", agregó.

Tripulación del Artemis II comienza a observar un largo eclipse, invisible para la Tierra

Tripulación del Artemis II comienza a observar un largo eclipse, invisible para la Tierra

Imágenes difundidas por la NASA

Además, detalló que, una vez que el Sol quede completamente oculto detrás de la Luna, los astronautas buscarán registrar destellos de impacto —luces generadas por meteoroides al chocar contra la superficie lunar—, así como observar polvo elevado en el borde del satélite natural y distintos objetivos en el espacio profundo, incluidos planetas.

De esta manera, Artemis II no solo marca un avance en la exploración espacial tripulada, sino que también abre nuevas posibilidades para la observación científica en condiciones únicas fuera de la Tierra.