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Alemania: el oficialismo en crisis por triunfos de la ultraderecha y la izquierda

En Alemania, Friedrich Merz, afronta una reunión de crisis ante revés histórico de su partido frente a la ultraderecha y la izquierda que ganó en Berlín.



Todas las miradas están puestas este lunes en el canciller de Alemania, Friedrich Merz, mientras la dirección de su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), celebra una reunión de crisis tras el histórico revés sufrido en las elecciones regionales, en las que por primera vez no logró entrar en un Parlamento regional.

La ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) se impuso en las elecciones celebradas el domingo en el estado federado nororiental de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, con lo que logró su segunda victoria en unas elecciones regionales en apenas dos semanas, después de su triunfo arrollador en Sajonia-Anhalt.

En Berlín, otro de los 16 estados federados de Alemania, la CDU perdió la alcaldía ante el partido La Izquierda y probablemente pasará a la oposición.

Alemania y su descontento

Los resultados han agravado el descontento generalizado con el liderazgo de Merz, que ha tenido dificultades para sacar adelante impopulares reformas económicas, sanitarias y sociales consideradas cruciales para reactivar la débil economía.

Tras conocerse las primeras proyecciones el domingo por la noche, Merz reconoció ante las cámaras que el resultado de la CDU en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el peor de su historia en unas elecciones regionales, había sido "un desastre", pero aseguró que permanecerá en el cargo y continuará con su impopular agenda de reformas.

Alternativa para Alemania, formación de ultraderecha, avanza en las elecciones. Foto Efe

Merz"sabe que tiene que cambiar"

Las declaraciones del canciller recibieron el lunes reacciones dispares incluso dentro de las filas conservadoras.

El vicepresidente de la CDU Karl-Josef Laumann subrayó a su llegada a la sede del partido en Berlín para las consultas posteriores a las elecciones que "la dirección del partido está detrás del canciller". La reunión había sido convocada la semana pasada ante la posibilidad de que los resultados electorales obligaran al partido a hacer una revisión profunda.

Laumann elogió la intervención de Merz y consideró fundamental "dejar claro en la situación actual que tenemos un Gobierno que seguirá en el cargo".

"Tenemos confianza en Friedrich Merz", declaró Catarina dos Santos-Wintz, secretaria general del grupo parlamentario de la CDU/CSU, mientras que la ministra de Familia, Karin Prien, afirmó que los resultados habían demostrado que a su partido "le falta empatía" para comprender los problemas de la población.

"Las cosas tienen que cambiar ahora. Tenemos que tomarnos más en serio los temores legítimos de muchas personas, claramente también a la hora de abordar las reformas", declaró Prien, que además es vicepresidenta de la CDU, a la emisora Deutschlandfunk.

"El propio canciller sabe que tendrá que cambiar"

Matthias Miersch, líder del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata (SPD), socio minoritario de la coalición de Gobierno de Merz, también reclamó más empatía a la hora de aplicar las reformas previstas.

"En estos momentos, las reformas consisten principalmente en recortes", declaró a la televisión pública ARD. A su juicio, corresponde al Gobierno explicar a los ciudadanos qué avances positivos traerán las medidas.

"Eso es lo que ahora tenemos que conseguir también en Berlín: sacar adelante y aplicar realmente las reformas, pero con empatía", agregó Miersch.

Los resultados del domingo consolidaron el largo declive del apoyo a los dos grandes partidos tradicionales de Alemania, la CDU de Merz y el SPD, mientras los votantes se decantan cada vez más por los extremos del espectro político.

La AfD es favorable a Rusia

En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD, contraria a la inmigración y favorable a Rusia, se impuso con un 38,2 % de los votos, más del doble de su resultado de hace cinco años, y derrotó al SPD de la actual primera ministra regional, Manuela Schwesig.

Su estrategia de presentarse como la única alternativa a la ultraderecha no dio finalmente los frutos esperados.

En un resultado especialmente adverso para la CDU, los conservadores obtuvieron apenas un 4,9 % de los votos, por debajo del 5 % necesario para obtener escaños en el Parlamento regional, por primera vez. El resultado es además el peor de su historia desde el 9 % obtenido en Bremen en 1951.

Pese a la victoria de la AfD en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, al igual que en Sajonia-Anhalt parte de la antigua Alemania comunista del Este, donde el partido ultraderechista tiene especial fuerza, es poco probable que pueda gobernar el estado federado, ya que los demás partidos se niegan a colaborar con él.

Leif-Erik Holm, candidato de la AfD al Gobierno regional, dijo el lunes que no espera que su partido entre en el Gobierno de Mecklemburgo-Pomerania Occidental pese a haber ganado las elecciones del domingo. "Creo que podríamos gobernar. Sin embargo, en estos momentos no parece que vaya a ocurrir", declaró Holm a la emisora pública NDR.

La Izquierda obtuvo un resonante triunfo en Berlín. Foto Efe

Berlin es ahora de la izquierda

En Berlín, el resultado ha abierto la vía a una coalición de tres partidos entre La Izquierda, Los Verdes y el SPD para sustituir al actual Gobierno de signo conservador. La candidata de La Izquierda, Elif Eralp, abogada de 45 años de origen turco, aspira a convertirse en la primera alcaldesa de Berlín de su partido.

Los Verdes han manifestado su disposición a negociar una alianza de este tipo, mientras que inicialmente no estaba claro si el SPD seguiría el mismo camino.

La participación aumentó considerablemente en ambos estados federados, hasta el 78,1 % en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y el 74,2 % en Berlín. Dpa