La ultraderecha volvió a ganar en Alemania y el canciller Merz habló de un "desastre" para la CDU
La ultraderecha en Alemania se impuso según los sondeos a boca de urna, mientras la CDU cayó a un mínimo regional. El canciller alemán descartó dimitir.
Alternativa para Alemania quedó como primera fuerza en la región de Mecklemburgo-Antepomerania.
EFEAlternativa para Alemania (AfD) volvió a imponerse en unas elecciones regionales este domingo y quedó como primera fuerza en Mecklemburgo-Antepomerania, con entre el 37 % y el 38 % según los sondeos a boca de urna. El canciller Friedrich Merz reconoció que el resultado de su CDU, situada entre el 5 % y el 5,5 %, fue un “desastre”.
El avance de la ultraderecha alemana se produjo en un estado gobernado por el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) desde 1998. La fuerza encabezada por la presidenta regional Manuela Schwesig quedó segunda, con una estimación de entre el 35,5 % y el 36,5 %, en una elección marcada por la disputa directa con AfD.
AfD volvió a imponerse en una elección regional
Según los sondeos de infratest dimap y Forschungsgruppe Wahlen, Alternativa para Alemania quedó por delante del SPD, mientras La Izquierda obtuvo entre un 6 % y un 7,5 % y Los Verdes alcanzaron el 5,5 %. La Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) fue estimada entre el 4,8 % y el 5%, con su ingreso al parlamento regional todavía condicionado por el resultado definitivo.
La presidenta Schwesig admitió que AfD parecía haberse convertido en la primera fuerza, aunque remarcó que el partido no alcanzó una mayoría absoluta ni cuenta, por ahora, con socios para formar gobierno. El candidato regional de AfD, Leif-Erik Holm, sostuvo en cambio que el resultado le otorgaba el “encargo de formar gobierno” y anunció que invitaría a dialogar a todos los partidos.
-
Te puede interesar
Alemania: la ultraderecha se encamina hacia un gran triunfo en Berlín
Un nuevo revés para el partido del canciller Friedrich Merz
La victoria en Mecklemburgo-Antepomerania representa el tercer triunfo regional de AfD desde su creación en 2013. Se suma al resultado obtenido en Turingia en 2024 y al fuerte desempeño registrado en Sajonia-Anhalt, donde el partido había alcanzado el 43,8 % frente al 17,2 % de la CDU.
Para los democristianos, la elección dejó uno de los datos más duros de la jornada. Merz reconoció en la sede partidaria en Berlín que el desempeño no podía ser “maquillado” y definió como un “desastre” la caída de la CDU a entre el 5 % y el 5,5 %, que sería su peor resultado en unos comicios regionales.
Merz descartó renunciar y prometió continuar con las reformas
El canciller también admitió que su baja popularidad y la del Gobierno de coalición no ayudaron a los candidatos regionales. A su vez, señaló que la CDU quedó atrapada en una confrontación cada vez más polarizada entre el SPD y AfD, y sostuvo que desde Berlín no hubo un “viento favorable” para la campaña.
Pese a las derrotas, Merz descartó dimitir como canciller o presidente del partido. Afirmó que Alemania atraviesa una profunda transformación económica, que la confianza en las instituciones está disminuyendo y que el país necesita reformas que exigirán “valentía, firmeza y paciencia”.
El dirigente insistió en mantener el rumbo reformista de su Gobierno junto con los socialdemócratas y la Unión Socialcristiana (CSU), además de asegurar que quiere impulsar una etapa de renovación, recuperar la confianza del país en sus propias capacidades y sostener la promesa de progreso social y prosperidad, especialmente para los jóvenes.


