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A una semana de los terremotos en Venezuela, escasean los alimentos y los servicios de salud

La emergencia humanitaria en Venezuela comenzó a concentrarse en la falta de alimentos y refugio y la paralización de los servicios básicos.



Cuando se cumplen seis días del doble terremoto que sacudió varios estados de Venezuela, la emergencia humanitaria comenzó a concentrarse en la falta de alimentos y refugio y la paralización de los servicios básicos para miles de personas que permanecen afectadas por la tragedia.

El estado de La Guaira, considerado la "zona cero" del desastre, concentra gran parte de la crisis. Allí, decenas de miles de personas quedaron sin vivienda luego del colapso de cientos de edificios.

"Se matan por comida": la escasez de alimentos que sufren los venezolanos

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtió que "las tensiones comunitarias van en aumento" debido a las dificultades para acceder a la ayuda humanitaria. En ese contexto, varias personas afectadas describieron episodios de conflictos durante la distribución de alimentos.

"Aquí dan provisiones pero a veces se matan por la comida (...), esto es como una gallera (...), ayer se entraron a golpes, es una locura", contó a la agencia AFP Daniela Armas, de 18 años, quien permanece en Catia La Mar mientras se recupera de una lesión en un pie y evita regresar a su departamento por las grietas que presenta.

En la misma zona, Yohana Álvarez, vendedora ambulante de 45 años, cuestionó la organización de la asistencia. "La falta de organización es horrible. Al principio era todo muy bien, pero después empezó una mala organización que primero los propios militares agarraban sus cosas y después nosotros las sobras", afirmó.

La preocupación por las enfermedades y el sistema sanitario

Al panorama se suma la preocupación sanitaria. El portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Christian Lindmeier, alertó sobre la "presión extrema" que enfrentan los servicios de salud y advirtió sobre el riesgo de aparición de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina.

Mientras tanto, el apoyo internacional continúa llegando. Diorjailis Escalona, médica de 23 años que trabaja como voluntaria, sostuvo que todavía "faltaría más ayuda", aunque valoró el envío de rescatistas, medicamentos y alimentos por parte de distintos países.

Para facilitar el ingreso de asistencia, los Marines estadounidenses reactivaron el lunes el puerto de La Guaira, que había quedado fuera de servicio junto con el principal aeropuerto del país. En uno de los depósitos portuarios funciona actualmente una morgue improvisada.

Los servicios funerarios, también saturados

La ONU también anunció el envío de 10.000 bolsas mortuorias, aunque aclaró que espera que el balance final de víctimas sea inferior a esa capacidad. No obstante, la ventana crítica de 72 horas para encontrar sobrevivientes finalizó el sábado y las tareas de rescate continúan principalmente entre los edificios colapsados.

La magnitud de la tragedia también impacta en los servicios funerarios. Los dos hornos del único cementerio público de Caracas trabajan a plena capacidad y, entre el viernes y el sábado, se realizaron entre 60 y 70 entierros por día.

Las cifras de la terrible situación que atraviesa Venezuela

La última actualización oficial notificó que el número de víctimas fatales asciende a alrededor de 1.943 , mientras que los heridos ya suman 10.000.

Asimismo, según estimaciones de la ONU, hay unos 50.000 desaparecidos, mientras que la NASA calcula que 58.000 edificios resultaron dañados o destruidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio, considerados entre los más violentos ocurridos en la historia de Latinoamérica.

El Gobierno militarizó la zona afectada e impuso un sistema de permisos para ingresar al área del desastre. En paralelo, 27 países desplegaron cerca de 40 equipos de búsqueda y rescate, integrados por más de 2.000 efectivos y 160 perros especializados, según informó el coordinador de Naciones Unidas en Venezuela, Gianluca Rampolla.