Se acerca el día D: con la mirada en el cónclave, el mundo se prepara para conocer al nuevo Papa
Se acerca el día D. Tras el fallecimiento del papa Francisco, el mundo espera ansiosamente el nombre de quien será elegido como el próximo sumo pontífice. La cita será el próximo 7 de mayo, cuando el Vaticano se convierta nuevamente en el epicentro de las miradas y de inicio al cónclave que elegirá al sucesor de Jorge Bergoglio, fallecido el pasado 21 de abril a los 88 años. En un proceso tan solemne como hermético, 133 cardenales menores de 80 años -incluidos cuatro argentinos- se reunirán en la Capilla Sixtina para designar al nuevo líder de la Iglesia Católica.
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Con los frescos de Miguel Ángel de fondo, los cardenales dispondrán a aislarse para deliberar en estricto secreto. Como ya es costumbre, los purpurados se alojarán en la Casa Santa Marta y estarán totalmente incomunicados de mundo exterior bajo pena de excomunión. Esto significa que no tendrán acceso a celulares, diarios, televisión ni internet. Solo podrán comunicarse por razones “graves y urgentes”, previa autorización de un comité cardinalicio.
Según está estipulado, la ceremonia de apertura incluirá una oración en la Capilla Paulina y un juramento solemne de los participantes. Más tarde, a las 10 de la mañana, se celebrará la misa pro eligendo pontifice en la Basílica de San Pedro.
Un cónclave con fuerte presencia latinoamericana
Como vienen informando los medios nacionales e internacionales, entre los cardenales que elegirán al próximo Papa hay una importante representación latinoamericana. Es que de los 133 cardenales con derecho a voto, 23 pertenecen al continente. Brasil lidera la delegación regional con 7 representantes, seguido por Argentina (4) y México (2). También participan cardenales de Chile, Colombia, Perú, Cuba, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Nicaragua, Guatemala y Haití.
En el caso argentino, los cardenales votantes serán Mario Aurelio Poli, Víctor Manuel Fernández, Vicente Bokalic Iglic y Ángel Sixto Rossi. Tres de ellos fueron designados por el propio Francisco, al igual que 20 de los 23 purpurados latinoamericanos. Este dato no es menor: buena parte del colegio elector es fruto del legado bergogliano, lo que podría inclinar la balanza hacia un perfil reformista.
Un líder para un mundo en crisis
Más allá del ritual, la elección del nuevo Papa tiene un profundo impacto político, diplomático y cultural. Según el canonista Hernán Olano, el perfil buscado es el de un líder “capaz de afrontar desafíos como la secularización, las crisis geopolíticas, el cambio climático, la persecución religiosa y los escándalos de abusos”.
Francisco marcó una agenda progresista: justicia social, diálogo interreligioso y combate frontal contra los abusos dentro de la Iglesia. Su sucesor deberá decidir si continúa esa línea o retoma posiciones más conservadoras.
Candidatos y especulaciones: ¿humo blanco o incertidumbre?
Aunque el Espíritu Santo tiene la última palabra -según la tradición católica-, ya circulan algunos nombres como favoritos. Entre los reformistas se mencionan al filipino Luis Antonio Tagle, al luxemburgués Jean-Claude Hollerich y a los italianos Pietro Parolin y Matteo Zuppi. También figuran en las quinielas el africano Peter Turkson y el estadounidense Joseph Tobin.
Las votaciones se realizarán cuatro veces por día hasta alcanzar una mayoría de dos tercios (89 votos). Luego de cada ronda, una estufa instalada en la Capilla Sixtina emitirá el tradicional humo: negro si no hay elección, blanco si hay nuevo pontífice.
El mundo aguarda. Y América Latina, con presencia inédita, podría tener una voz decisiva en la elección del próximo Papa.

