La advertencia de la ONU sobre el aumento de casos de VIH tras el desfinaciamiento impuesto por Donald Trump
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) volvió a advertir sobre las posibles consecuencias que provocaría en materia de salud el desfinanciamiento por parte de los Estados Unidos.
Fue la directora ejecutiva del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), Winnie Byanyima, quien alertó, el lunes, en Ginebra sobre un posible aumento de casos de VIH en los próximos cuatro años si Estados Unidos no restablece el financiamiento suspendido a través del plan PEPFAR.
De acuerdo con Byanyima, en los próximos años podría registrarse una cifra alarmante de 6,3 millones de muertes relacionadas con el sida por la medida que llevó a cabo el gobierno de Donald Trump. Esta cifra representaría un incremento de diez veces respecto a las 630.000 muertes registradas en 2023.
Asimismo, Byanyima explicó que la congelación del financiamiento fue anunciada por la Casa Blanca el 20 de enero de este año y que la medida, actualmente en revisión durante un período de 90 días, finalizaría en abril. Hasta el momento, no hay señales de que otros gobiernos o entidades hayan asumido el déficit presupuestario que ha dejado la pausa de la ayuda estadounidense.
La directora de ONUSIDA indicó que la interrupción de los fondos ya está generando efectos en distintos países, especialmente en África, donde el este y el sur del continente concentran el 53% de la carga mundial del VIH. En estas regiones, clínicas especializadas han cerrado y miles de trabajadores sanitarios, entre ellos médicos, enfermeros, técnicos de laboratorio y farmacéuticos, han sido despedidos. Además, muchos centros no están reabriendo por temor a contradecir las nuevas directrices, lo que impide el acceso a tratamientos antirretrovirales.
Uno de los sectores más afectados son las mujeres jóvenes. Según Byanyima, más del 60% de las nuevas infecciones entre personas jóvenes en África se registran entre mujeres y adolescentes. El cierre de espacios de atención dirigidos a este grupo poblacional representa, según ONUSIDA, un riesgo severo de expansión de la epidemia.
En la República Democrática del Congo (RDC), la jefa de ONUSIDA, Susan Kasedde, detalló que aproximadamente 520.000 personas viven con VIH, de las cuales 300.000 son mujeres y 50.000 son menores. Allí, la propagación del virus avanza más rápido que la capacidad de respuesta, ya que las nuevas infecciones duplican las muertes por sida. La funcionaria subrayó que los programas en curso dependen de una infraestructura operativa que requiere personal capacitado y una cadena de suministro activa, actualmente en riesgo.
La iniciativa estadounidense PEPFAR fue creada en 2003 como un plan de emergencia presidencial contra el VIH. Desde su creación, se estima que ha salvado 26 millones de vidas en países de bajos y medianos ingresos. Aunque ONUSIDA considera comprensible que EE. UU. quiera reducir su compromiso financiero a largo plazo, la retirada repentina del apoyo compromete tratamientos esenciales, según explicó Byanyima.