Agricultores protestan en toda Francia por el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur
El sector agropecuario de Francia lanzó una ola de protestas en todo el país para mostrar su rechazo a un potencial acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, ya que creen que un tratado de libre comercio podría perjudicar a la industria agrícola-ganadera europea. Vale señalar que Francia es el principal opositor a que este acuerdo se concrete, algo que Emmanuel Macron confirmó antes de su visita a la Argentina y el inicio del G20 en Río de Janeiro.
Según señaló este último domingo Macron, el rechazo es categórico y Francia seguirá oponiéndose al mismo en defensa de su propia industria agropecuaria. Cabe explicar también que el Gobierno francés lleva un largo conflicto con los agricultores, por lo que es lógico que el mandatario busque tender el olivo de la paz a este sector en tiempo en que su gestión se ve debilitada justamente por estos conflictos internos.
Este lunes, luego de meses sin mayores conflictos, los agricultores volvieron a organizar manifestaciones para presionar al Gobierno de Emmanuel Macron a mantener su postura. Algunos de los mensajes en estas manifestaciones fueron: "Detengan las promesas, comiencen con acciones" y "Macron, su agricultura está muriendo". En Lyon, manifestantes atacaron la propiedad pública arrancando carteles municipales y tirándolos en la puerta de un museo local.
En manifestaciones anteriores, los agricultores habían bañado edificios públicos con materia fecal animal, además de los enfrentamientos con las autoridades policíacas que tomaron las portadas de muchos periódicos internacionales. "El gobierno ha retrasado demasiado la acción, y los agricultores están al límite", remarcó Yohann Barbe, portavoz del sindicato de agricultores.
La oposición de Francia al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur hace que los encuentros bilaterales de Emmanuel Macron y los mandatarios sudamericanos presentes en el G20 sean el foco de atención. Al mismo tiempo, se conoció que el Gobierno francés está recibiendo presiones de los sindicatos como también de otras naciones europeas, buscando equilibrar los intereses nacionales con los del bloque continental.

