Descubrimiento inaudito: la vejez y el vínculo con las bacterias del intestino
Sabemos que "el intestino es la porción del tubo digestivo que se encuentra entre el estómago y el ano. Su función principal es absorber los nutrientes y el agua que se ingieren durante el proceso de alimentación".
Se trata, según se observa, de un ecosistema complejo, donde viven de billones de microorganismos que llevan adelante un papel vital en el sostenimiento de nuestra salud y en los factores de envejecimiento.
Acerca de este tema, una investigación científica produjo un singular hallazgo, que ha sido publicado en la revista Developmental Cognitive Neuroscience. Se indica en que se halló que "la diversidad de microbios del intestino no sólo puede influir en nuestra forma física, sino también en lo rápido que envejecemos".
El descubrimiento corresponde a un grupo de científicos de la Universidad Húngara de Ciencias del Deporte y abre "nuevas posibilidades de aprovechar el poder de los probióticos para promover la salud y la longevidad", dijo el autor principal del estudio, Zsolt Radak.
Al respecto, la agencia Euronews de la Unión Europea, elaboró un informe en el que indica que "con su equipo de Budapest, Radak examinó la relación entre la diversidad del microbioma intestinal, la edad biológica -nuestra edad determinada por el estado de nuestra salud general, y no por nuestros años de vida- y la forma física de 80 remeros aficionados. Para realizar el estudio, cada participante se sometió a una serie de evaluaciones de su forma física y proporcionó una muestra de heces para analizar las bacterias de su intestino, así como muestras de sangre para determinar su edad biológica mediante marcadores epigenéticos".
Continúa la agencia considerando que "los marcadores epigenéticos son como interruptores en nuestro ADN que pueden controlar si ciertos genes se activan o desactivan, y desempeñan un papel crucial a la hora de determinar cómo se desarrollan, funcionan y responden nuestras células a nuestro entorno. La calidad de nuestras células puede verse influida por factores como el estilo de vida, la dieta y la exposición a factores ambientales, que en última instancia pueden repercutir en nuestra salud y en cómo envejecemos".
Asimismo, se indica que esos marcadores epigenéticos sirven a los expertos para que midan el declive celular, lo que brinda una visión de nuestros "relojes epigenéticos" o "edad biológica".
El trabajo, replicado por Greek Reporter, entre otros medios, ha brindado resultados que no se esperaban. Allí, se lee a Radak explicar que se ha descubierto "que las bacterias inflamatorias aceleran en realidad el proceso de envejecimiento, de modo que si tienes más bacterias inflamatorias. Entonces tienes un envejecimiento avanzado. El envejecimiento acelerado significa que eres mayor que tu edad cronológica".
Además, Radak refirió que, junto a su equipo, hallaron que "al analizar las bacterias específicas presentes en el microbioma intestinal de los remeros, que los niveles más altos de bacterias antiinflamatorias se correlacionaban con mejores indicadores de forma física y un ritmo de envejecimiento más lento. Por el contrario, la presencia de bacterias inflamatorias se asociaba a un peor rendimiento en las pruebas de forma física".
Euronews pone el foco en el hecho de que el descubrimiento indica que hay "un vínculo crucial entre las bacterias intestinales, la inflamación, el estado físico y el proceso de envejecimiento, desafiando la suposición común de que más bacterias simplemente significan mejor salud. No obstante, la investigación no determina una relación causa-efecto. Es muy posible que las opciones dietéticas presumiblemente más saludables de los deportistas influyan positivamente en la abundancia de bacterias beneficiosas en sus intestinos".
Radak, sin embargo, considera que "estas bacterias no guardan relación con el envejecimiento cronológico, lo cual me parece una observación muy interesante, porque significa que estas bacterias están implicadas en el envejecimiento por metilación del ADN [envejecimiento epigenético], [y por tanto] no son el resultado del envejecimiento [cronológico]".
"En otras palabras, las bacterias inflamatorias, cuando son abundantes, están relacionadas con el envejecimiento acelerado".
Radak no ahorra oraciones a la hora de explicar el descubrimiento: "creo que estos hallazgos son importantes porque primero tenemos que identificar las relaciones. Y luego, por supuesto, si se puede confirmar, el siguiente paso es tratar este tipo de abundancia de bacterias inflamatorias y luego hacer modificaciones en el microbioma intestinal que permitan, tal vez, una desaceleración del envejecimiento y una vida más sana".
Ahora, según ilustra Euronews, el grupo de científicos junto Radak está realizando actualmente "un estudio de seguimiento de seis meses en el que han alterado el microbioma intestinal de los remeros utilizando probióticos para evaluar si esta intervención afecta directamente a la edad biológica. Se espera que los resultados se publiquen a principios de 2024".
A la par, además realizan otra investigación "con 60 campeones olímpicos de entre 25 y 102 años, cuyo objetivo es explorar el impacto de la actividad física temprana de alto nivel en el proceso de envejecimiento. Los resultados preliminares ya han revelado que los atletas de élite tienen una edad epigenética más joven que su edad cronológica", cerró Radak.
DevelopmentalCognitiveNeuroscience, Euronews, GreekReporter, Youtube.