Espionaje ruso: cómo funciona la red de Vladimir Putin

Espionaje ruso: cómo funciona la red de Vladimir Putin

Haciéndose pasar por agregados culturales o comerciales, arman una red de contactos en todos los niveles. Su misión es recolectar información e infiltrarse en las altas esferas gubernamentales.

MDZ Mundo

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Según especialistas, Rusia ha conseguido una red de espionaje, influencia, extorsión y negocios turbios en todo el mundo. Apareciendo como agregados comerciales, militares o culturales, los espías rusos recolectan información que envían inmediatamente al Kremlin.

La red está armada desde la Unión Soviética y fue organizada por la KGB (Comité para la Seguridad el Estado). Cuando cayó el gobierno soviético, la agencia de espionaje intentó lavar su cara, cambió de nombre a FSB (Servicio Federal de Seguridad) y fue reorganizada, pero ahora depende del presidente Vladimir Putin, quien fue espía durante la Guerra Fría en Alemania Oriental. Actualmente se estima que cuenta con 300 mil agentes secretos dispersados por el mundo.

A finales de 2020, se descubrió en los Países Bajos una red operativa de espionaje ruso. Inmediatamente expulsaron de la sede rusa de La Haya a dos diplomáticos acusados de robar datos confidenciales tecnológicos. Según los investigadores holandeses, los “agregados” espiaban empresas de alta tecnología y una institución educativa.

 Serguéi Lavrov, canciller ruso.​​​​

Rusia respondió por medio de su canciller, Serguéi Víktorovich Lavrov, que sobreactuó su indignación y reaccionó con reciprocidad: echó a dos diplomáticos de los Países Bajos. “Este paso inamistoso y provocativo, así como una nueva ronda de histeria antirrusa organizada por La Haya con la ayuda de medios progubernamentales, demostró la falta de sentido común y de entendimiento en los círculos de poder holandesas de los problemas reales de la relación bilateral, y la tendencia a socavar más sus fundamentos”, dijo Moscú en un comunicado.

En respuesta, el AIVD (Servicio General de Inteligencia y Seguridad holandés) mostró datos precisos sobre el modus operandi de los agentes y sus nexos en el país. Buscaban datos referentes a inteligencia artificial, nanotecnología y semiconductores, que luego enviaban a Rusia.

Un par de años antes, los espías rusos intentaron atacar la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) con sede en Países Bajos, pero la operación fue desbaratada y terminó con la expulsión de cuatro diplomáticos..

Sin embargo, la historia es reiterada. En República Checa, una red se dedicaba al sabotaje e infiltración cibernética, El jefe del Servicio de Contraespionaje checho, Michal Koudelka, comentó en aquella oportunidad cuando daba la noticia: “La red estaba financiada desde Rusia y por la embajada rusa, y su objetivo era, a través de una red de servidores, atacar objetivos en la República Checa y de los socios internacionales checos”.

“La Federación Rusa tiene en República Checa un número elevado de agentes que no han sido declarados. Se trata de personas protegidas con pasaportes diplomáticos. Desarrollan una serie de actividades como, por ejemplo, debilitar a la Unión Europea y a la OTAN”, comentó en diciembre de 2018 Ladislav Šticha, portavoz del Servicio de Inteligencia checo.

Uno de los complots descubiertos en el país era el de asesinar al alcalde de Praga envenenándolo. Pero el intento contra Zdenek Hrib y dos de sus funcionarios fue detenido a tiempo.

Sin embargo, estas actividades no se limitan a Europa. El 8 de diciembre, Aleksandr Nikolayevich Belousov y Aleksandr Paristov, quienes figuran como secretarios terceros en la embajada rusa en Bogotá, abandonaron Colombia junto a sus familias. El día anterior, la Cancillería citó al embajador de Rusia en el país, Serguey Koshkin, para exigirle la salida de los dos funcionarios, quienes, según la ministra de Relaciones Exteriores Claudia Blum estaban “desarrollando en el país actividades incompatibles con lo previsto en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”. En caso de negarse, ambos hubieran perdido la inmunidad y sufrían el riesgo de ser procesados por espionaje.

Unos días después se supo de lo ocurrido y generó polémica. Según los medios colombianos, la Dirección Nacional de inteligencia Colombiana seguía a los ciudadanos rusos, dentro del marco de la Operación Enigma, ante la duda de espionaje por el inusual aumento de la delegación rusa en el país.

Las autoridades colombianas aseguraron que los agregados buscaban información de inteligencia militar, tecnología e infraestructura, sobre todo respecto al sector energético, para lo que estarían pagando altas sumas de dinero a ciudadanos colombianos.

En respuesta, el gobierno ruso manifestó su descontento con el embajador de Colombia en Moscú, Alfonso López Caballero. “Este paso no se corresponde con el espíritu de las relaciones tradicionalmente amistosas y de respeto mutuo entre Rusia y Colombia”, le manifestaron, poco antes de expulsar, a su vez, a dos funcionarios de la embajada colombiana en Moscú en respuesta.

Hoy las redes rusas, que responden al presidente Vladimir Putin, están esparcidas por todo el mundo.

(Fuente: Infobae)

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