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Pedro Sánchez habló de España y Cataluña como "países" y desató polémica en el Parlamento

El presidente español Pedro Sánchez se refirió a España y Cataluña como países independientes en un frente a frente con dos de sus mayores opositores.

Pedro Sanchez
EFE

Pedro Sánchez habló de España y Cataluña como dos naciones separadas, definiendo a la región catalana como un país independiente en una sesión del Parlamento frente a sus dos principales opositores, Alberto Núñez Feijóo (del Partido Popular) y Míriam Nogueras (de Junts).

"Este Gobierno va a reconocer derechos, y va a hacer a Cataluña y a España países mejores. Sí, países mejores", exclamó eufórico el mandatario español.

Pedro Sánchez Catalunya España

En su discurso, Sánchez enarboló las políticas migratorias de regularización de su gobierno y consideró que los extranjeros son personas que “contribuyen al crecimiento del país”. Además, aseguró que “su Gobierno hará de Cataluña y España países mejores”.

La reunión de la izquierda progresista con Pedro Sánchez como protagonista

No es la primera vez que el líder del PSOE hace referencia al proceso independentista catalán (o procès, como lo denominan a nivel local). Hace un año, durante la reunión anual del Círculo de Economía en Barcelona, ya había señalado que España y Cataluña eran “países extraordinarios”.

En esta ocasión, Sánchez viajó a Barcelona para impulsar una cumbre de líderes de izquierda a nivel global. Del encuentro participaron figuras como el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro, el sudafricano Cyril Ramaphosa, y la mexicana Claudia Sheinbaum, en lo que representa su primera visita a España tras años de tensiones diplomáticas por el reclamo de disculpas por la colonización. Por Argentina, estuvo presente el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

kicillof lula
El encuentro organizado por Pedro Sánchez reunió a distintos líderes de la izquierda como Axel Kicillof y Lula Da Silva en Barcelona.

El encuentro organizado por Pedro Sánchez reunió a distintos líderes de la izquierda como Axel Kicillof y Lula Da Silva en Barcelona.

El encuentro tuvo un fuerte carácter simbólico: mostrar una articulación de las fuerzas progresistas a ambos lados del Atlántico frente al avance de sectores conservadores, encabezados por Donald Trump. En ese marco, uno de los objetivos centrales fue consolidar la figura de Sánchez como un referente del progresismo a nivel internacional.

En política exterior, el mandatario español ha mantenido una postura crítica frente a la ofensiva israelí en Gaza y ha rechazado las presiones de Trump para aumentar el gasto militar o involucrarse en un eventual conflicto con Irán.

En el plano interno, Sánchez enfrentará su próximo desafío electoral el 17 de mayo, con los comicios en Andalucía, la región más poblada de España. En paralelo, Lula da Silva también se encamina a una nueva contienda por la reelección. Si bien ambos cuentan con proyección internacional, ninguno tiene asegurado el triunfo en sus respectivos países. No obstante, la cumbre en Barcelona dejó como saldo la firma de acuerdos estratégicos y comerciales entre los participantes.