Murió Simone Veil, la primera mujer presidente del Parlamento Europeo
La política francesa y superviviente del Holocausto Simone Veil murió ayer a los 89 años, según informaron medios franceses citando a su hijo, Jean Veil.
Nadie representaba los altibajos del siglo XX en Francia como la política Veil, que falleció hoy a los 89 años. Era una superviviente del Holocausto, un icono del feminismo y una convencida europeísta.
Cuando se difundió la noticia de su muerte, muchos ciudadanos franceses se mostraron afectados. Políticos de todos los partidos la honraron como una "grande dame", una mujer extraordinaria que marcó su época. Su ejemplo debería inspirar a los franceses, dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, que fue uno de los primeros en pronunciarse.
La popularidad de Veil era inquebrantable. En la lista de los más populares que publica regularmente el periódico "Le Journal de Dimanche", la ex ministra de Sanidad siempre ocupaba uno de los puestos más altos, que normalmente suelen estar reservados a estrellas del espectáculo o actores.
"Simone será inmortal", afirmó el ex presidente conservador Nicolas Sarkozy.
Sarkozy recordó que Veil, como judía, podría haber muerto mucho antes, durante la Segunda Guerra Mundial. Fue deportada en 1944, cuando era una adolescente, junto a su hermana y su madre, y sobrevivió en los campos de concentración de Auschwitz y Bergen-Belsen. La mujer mantuvo en su brazo izquierdo el tatuaje con su número de presa, el 78651.
Veil pertenecía a los pocos franceses judíos que sobrevivieron a la deportación, destacó el diario "Le Monde".
A pesar de la horrible experiencia en los campos nacionalsocialistas, Veil defendió más tarde la amistad entre Francia y Alemania.
"Siempre he estado convencida de que la unidad europea depende sobre todo de la reconciliación entre Alemania y Francia", dijo en 2010 en la entrega del premio de litaratura Heinrich-Heine en Düsseldorf.
Veil estudió Derecho tras la guerra y como ministra de Sanidad, durante el mandato del presidente Valéry Giscard d'Estaing, liberalizó en los años 70 el aborto, lo que le proporcionó fama en todo el país.
Entre 1979 y 1982 fue la primera presidenta del Parlamento Europeo y en 2008 la famosa Academia Francesa la eligió como miembro.
dpa