Elecciones en Holanda: resultados parciales dan la victoria al primer ministro Mark Rutte, quien se impone con comodidad al ultraderechista Geert Wilders
Los resultados parciales de las elecciones en Holanda dan como fuerza ganadora al partido del primer ministro, el conservador Mark Rutte.
Con el mayor nivel de participación en tres décadas, que ronda el 82%, el gobernante queda por delante del ultraderechista Geert Wilders, quien se situa en segundo lugar muy cerca de otras dos fuerzas.
Cuando ya se han contado el 55% de los votos,el partido liberal de derecha VVD del primer ministro logra 32 escaños de un total de 150, frente a los 19 que habría obtenido el Partido para la Libertad de Wilders, los mismos que los demócrata cristianos del CDA y los centristas de izquierda Demócratas 66.
El gran derrotado es el Partido Laborista, con 9 escaños. En cambio, el Partido Verde multiplica su apoyo hasta alcanzar los 16.
"Holanda le dijo no a la mala versión del populismo", dijo un Rutte exultante tras conocerse los primeros datos oficiales, pese a que su partido ha perdido 9 escaños con respecto a las elecciones pasadas.
El primer ministro habló ante sus partidarios y señaló que ya ha conversado con algunos colegas europeos.
"Se impuso el mensaje de mantener una Holanda segura, estable y próspera", declaró.

Este resultado resulta mucho peor de lo esperado para Wilders, al que algunos sondeos de intención de voto llegaron a darle alrededor de 30 escaños a principios de año.
Wilders reconoció su derrota, aunque hizo hincapié en había ganado escaños con respecto a los comicios anteriores.
"Esto es una primavera patriótica. Yo soy un luchador y no un populista. Nuestra influencia es grande", dijo el utraderechista, asegurando que está "preparado para a hacer una fuerte oposición" al futuro gobierno.
Las elecciones en Holanda han despertado más interés internacional que nunca por ser consideradas como cruciales para el futuro de la Unión Europea.
Ello, después de la victoria de Donald Trump en Estados Unidos y el voto a favor de abandonar la Unión Europea en Reino Unido, el conocido "Brexit", y antes de los comicios en Francia y Alemania.
En un clima polarizado
Rutte había planteado la elección como la disyuntiva entre la continuidad que él representaba y el caos que iba a traer al país Wilders, al que tachaba de extremista no preparado para gobernar.
En un clima de polarización y desencanto con los partidos tradicionales, el ascenso de Wilders iba a dar una idea de hasta dónde están dispuestos a llegar los votantes para expresar su indignación.
En cualquier caso, las posibilidades de que Wilders se convirtiera en primer ministro en todo momento parecían remotas por el sistema parlamentario de representación proporcional que rige en el país y que favorece los gobiernos de coalición.
Los demás partidos habían descartado formar parte de una coalición liderada por Wilders y su discurso en contra de los inmigrantes, el islam y la Unión Europea.

Los resultados parecen confirmar que la recuperación económica y su mano dura al gestionar el reciente roce diplomático con Turquía le sirvió al primer ministro para ganar apoyos.
Felicitaciones de Europa
Rutte recibió felicitaciones desde distintos puntos de Europa.
El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, felicitó al pueblo holandés por "rechazar el ascenso de la extrema derecha".
En Alemania, el jefe de gabinete de la canciller Angela Merkel, Peter Altmaier, calificó al resultado como "magnífico".
En Bruselas, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, afirmó que la victoria de Rutte es "un voto contra extremistas".
Francia irá a las urnas para elegir presidente en abril, mientras que Alemania celebrará sus elecciones presidenciales en septiembre.



