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Siete apuntes rápidos sobre el resultado de Escocia

El analista internacional de "Politikon", Robert Senserrich, tomó algunas notas sobre la campaña y el resultado del referéndum independentista. Aquí.
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 Finalmente los escoceses le dijeron "no" a la independencia de Escocia. ¿Qué apuntes rápidos pueden tomarse apenas sobre la hora de conocido el resultado? Lo hizo el analista internacional y cientista político español Roger Senserrich, desde Politikon.es, el conocido portal dedicado a discutir asuntos políticos internacionales.

Desde Estados Unidos, en donde se encuentra radicado, Senserrich tomó siete notas "muy rápidas", aun desde su punto de vista, pero puntuales:

"Es aún temprano para hacer demasiadas valoraciones y decir nada sobre la votación es probablemente irresponsable, pero esto es internet y francamente no puedo reprimirme. Aquí van mis primeras impresiones, que probablemente cambiarán según miremos los resultados y veamos las reacciones con más calma.

  • Algo de demografía del voto: según Rob Ford, los resultados han seguido un patrón relativamente claro. El no gana en zonas rurales y regiones con mayor nivel de renta, más pensionistas y más profesionales. Los resultados también parecen indicar que los votantes “flotantes” entre laboristas y nacionalistas se han inclinado por seguir las voces de Gordon Brown y David Miliband.
  • Gordon Brown ha hecho una campaña inmensa, por cierto. Tener un ex-primer ministro escocés ha ayudado, pero el tipo (insisto) es un político muy infravalorado.
  • El gran ganador de esta consulta son los laboristas y el SNP. Los laboristas, por haber sido los ingenieros de la campaña del no, y haber mantenido dentro de la unión un territorio que es un auténtico granero de votos para el partido, y un agujero negro para los tories.
  • El SNP ha ganado perdiendo: aunque no alcancen la independencia, los partidos de Westminster se han comprometido a impulsar una amplia reforma constitucional. Holyrood tendrá muchísimo más poder real, incluso después de que Escocia haya votado para mantener el status quo.
  • Cameron y los conservadores van a arrepentirse de haber ganado: aunque Escocia sigue dentro del país, la descentralización y el proceso de devolutionsiempre ha dividido profundamente el partido. El primer ministro se ha comprometido a dar amplios poderes a Edimburgo, y eso casi seguro llevará a los tories a tener un debate interno si todo va bien, y una horrible guerra civil si se comportan como siempre hacen los tories. Con elecciones el año que viene, los laboristas deben estar frotándose las manos.
  • De forma completamente contraintuitiva es Inglaterra quien ganará poderes con las reformas que vienen. Los tories van a intentar solucionar la West Lothian Question, o el hecho que los escoceses deciden tanto sobre cuestiones escocesas como sobre cuestiones inglesas en Westminster, pero los ingleses no pueden votar sobre temas escoceses. Veremos café para todos – y por buenos motivos.
  • Las encuestas, en general, han subestimado el no, repitiendo los resultados de otros referéndums. La mayoría de sondeos daban una diferencia de seis puntos, y experiencias anteriores señalaban que el voto negativo acostumbra a sacar cuatro puntos de ventaja adicional. La BBC ahora mismo está proyectando un 55-45, casi clavando la predicción que un politólogo debería haber hecho si se creyera los datos". 

Escocia y Cataluña

Para Senserrich, "queda la pregunta obvia: cómo afectará esta votación al proceso catalán. La verdad, creo que bastante menos de lo que parece. Los nacionalistas catalanes verán en el referéndum la confirmación que votar es justo y necesario, y que deben trabajar más duro. Su argumentario se expandirá de ´queremos democracia` a ´queremos democracia, y además miren, no deben temerla´. Los unionistas seguirán abrazando la peregrina idea que la forma de solucionar un problema es no hacer absolutamente nada arreglarlo, con el referéndum sólo reforzando su impresión que toda esta algarada es un capricho de una minoría para perder el tiempo".

Desde su punto de vista, "esto no quiere decir que Cataluña y Escocia no sean comparables; sí que lo son. Pero el problema político catalán es endémico a Cataluña, sin depender de factores externos. Que las disensiones escocesas se hayan arreglado en una dirección no afecta el desacuerdo en Barcelona. Los unionistas que crean que esta votación a 2500 Km de distancia bastará para convencer a los nacionalistas sobre la futilidad de sus reivindicaciones se llevarán una sorpresa desagradable".