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Desde la ONU señalan tres claves centrales en la criminalidad argentina

“Hablar de colombianización de la Argentina es un error”, dijo a MDZ William Godnick, director de una oficina de la ONU para Latinoamérica y el Caribe.
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Una oficina regional para América Latina y el Caribe de la ONU ve a la antigua y persistente negligencia en el manejo de los arsenales oficiales de armas de fuego, en la “impunidad judicial” y en la falta de capacidad policial, las tres principales claves de la no resolución de la criminalidad en la Argentina.

Luego de su paso por la provincia de Santa Fe, el coordinador de Seguridad pública de la oficina de la ONU para el Desarme, el Desarrollo y la Paz en América Latina y el Caribe, William Godnick, dialogó con MDZ y analizó la situación de Rosario, señalada desde el gobierno nacional como “la capital narco” del país, pero sin perder de vista la realidad de conjunto del área jurisdiccional de su trabajo a escala internacional.

Godnick es un reconocido especialista en la materia. Trabajó primero desde la sociedad civil, con sus estudios sobre la incidencia de la violencia armada en poblaciones de diversos puntos del mundo y es autor de importantes estudios sobre la circulación de armas de fuego en el Mercosur, sobre el manejo de sociedades posconflicto y es ahora un experimentado funcionario de las Naciones Unidas.

¿Qué nivel de preocupación tiene en áreas de la ONU como la que usted dirige la alta tasa de criminalidad que existe en América Latina?

- Bueno, mi agencia siendo el brazo regional de las Oficinas para Asuntos de Desarme lo ve en primer lugar desde una perspectiva de paz y seguridad. Obviamente, en América Latina y el Caribe, aun en Colombia donde aún hay conflicto armado, el tema de la criminalidad define en gran parte la agenda de paz y seguridad. El 75% de los homicidios en la región se cometen con armas de fuego. La paz y seguridad están afectadas de sobremanera por la criminalidad armada y la falta de políticas integrales de los Estados en muchos países para frenar la excesiva proliferación de armas y la violencia armada en sus diversas manifestaciones.

Las causas son bastante diferentes en los países, pero ¿cuál cree usted que es el factor común?

- La fácil disponibilidad de armas es un elemento común en toda la región. Pero también es necesario ver otros factores como la capacidad policial en los diferentes contextos y la impunidad en el sistema judicial en particular mientras muchos países están en el proceso de transición hacia sistemas penales acusatorios. Finalmente, está el tema de la falta de mecanismos de resolución de conflictos sean a nivel de casa, comunidad o en diversos espacios económicos y políticos.

¿Hay estudios que indique por qué es tan fácil matar o morir en América Latina?

- Desconozco la existencia de un estudio que vea el problema en estos términos específicos. Me parece que sería un buen tema para un ensayo o un documental. Me anoto para ese trabajo si es con un equipo multidisciplinario incluyendo artistas especialistas de la comunicación.

¿Qué políticas han sido exitosas para reducir la cantidad de asesinatos en la región?

- Hemos visto dos países donde han logrado reducir las tasas de homicidio de manera importante: Brasil y Colombia. En los dos casos el control de armas fue un elemento a través de campañas de desarme, control sobre la portación pública, control sobre la comercialización de armas y el involucramiento de gobiernos locales en la implementación de dichas medidas. En Brasil se logró frenar y nivelar una tendencia creciente después de una generación de aumento salvando más o menos 5.000 vidas por año entre 2003 y 2008 con cierta retrocesos en los resultados en los últimos años. En Colombia, se redujo la tasa de homicidio por la mitad gracias a un combinación de políticas nacionales que lograron debilitar a las guerrillas, la desmovilización de las autodefensas y la gestión municipal (en Bogotá y Medellín entre otras) en materia de seguridad ciudadana incluyendo el desarme y el control de armas. Hemos también aprendido en la posterioridad que en Colombia la violencia se redujo en parte porque los grupos armados ilegales fueron obligados y/o decidieron ejercer la violencia menos y de manera más selectiva. Lo que sí es indiscutible que las tasas de violencia en general bajaron muchísmo en Colombia entre 2002 y la actualidad aunque hay ciudades y regiones que aún viven niveles de violencia epidémicos. En el resto de la región no se ha podido demostrar resultados sostenibles en la reducción de la violencia armada desafortunadamente, es la gran tarea pendiente.

¿Qué recoge como datos de su viaje reciente a la provincia de Santa Fe, sindicada como "la capital del crimen narco" de la Argentina?

- Mi visita fue relámpago así que mi conocimiento es superficial. Según entiendo a) la tasa de homicidio ha llegado a casi 25 por 100.000 habitantes en la ciudad de Rosario (la última medición de la tasa de homicidio en Bogotá, Colombia es 17 por 100.000 por ejemplo) b) 80% de los homicidios involucran armas de fuego c) hay una preocupación por un aumento en la violencia ejercida por crimen organizado y actores del narcotráfico pero no es la única forma de violencia armada presente, hay otros incluyendo violencia comunitaria, juvenil y robo a mano armada d) Santa Fe es una provincia en proceso de adoptar el sistema penal acusatorio y a mediano plazo ello podrá tener un impacto positivo en enfrentar las diferentes formas de violencia armada y e) me encontré con varios actores de hospitales y el sistema de salud pública que están preocupados por el impacto de la violencia en el sistema salud. En fin, algo que me parece muy saludable es que los oficiales provinciales y municipales reconocen el problema y no intentan disfrazar las cifras de violencia como se hace en muchas partes. No se puede enfrentar un problema si vos no lo reconoces.

¿Es la Argentina un país que pueda ponerse en el mismo mapa de la violencia que Centroamérica, Brasil, México, Colombia o Venezuela?

- Creo que la Argentina aún no está en ese mismo mapa por diversas razones. En primer lugar el Estado federal, provincial y local está más presente en el territorio nacional. Segundo, el mismo sistema federal permite cierta flexibilidad de acción de parte de las provincias en sus respuestas a la inseguridad. A veces eso genera una falta de uniformidad y dificulta la articulación con diferentes gobiernos y el gobierno federal pero al mismo tiempo permite algo de creatividad e innovación  la posibilidad de aprender a través de los aciertos y desaciertos. Tercero, creo que Argentina padece de una combinación de problemas de América Latina con los de América del Norte y Europa. Por ende, creo que hablar de la colombianización de la Argentina, como hacen algunos, es un error. Tengo quince años observando el tema de la violencia armada en Argentina y a veces pienso que estoy viendo un fenómeno más parecido a EEUU o España que América Latina. Aunque es importante reconocer que cada vez más la cultura urbana de los barrios complicados, incluyendo la violencia juvenil cometida por una minoría de sus habitantes, tiene mucho en común entre un barrio de Buenos Aires, Lima, Caracas o Santo Domingo.