El "capitán enfiestado" volvió al Costa Concordia
El capitán del crucero Costa Concordia, Francesco Schettino, (el "capitán enfiestado", tal como lo denominó la sobreviviente mendocina María Inés Lona)subió nuevamente a su barco el jueves, en el puerto de la isla del Giglio, más de dos años después haberlo abandonado durante el naufragio que causó 32 muertos, según da cuenta la prensa internacional.
Al llegar al puerto Schettino entró con su abogado Domenico Pepe en un hotel donde se celebró una reunión preliminar sobre la inspección del barco, a la que fue autorizado a asistir. Schettino está procesado por homicidios múltiples por imprudencia, abandono de navío y daños causados al medio ambiente.
En declaraciones citadas por la prensa italiana, el comandante, al que algunos apodan el "capitán cobarde", desmintió haber llorado al ver los restos del barco. "Quieren hacerme pasar por un débil, como hace dos años. Pero no soy así. Quiero demostrar (...) que no soy un cobarde", dijo.

