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Aprobado: la corrupción ya equivale a un delito atroz en Brasil

El Senado aprobó la propuesta surgida en las calles e impulsada por la presidenta Dilma Rousseff.

El Senado de Brasil le dio sanció a la ley que modifica las penas por casos de corrupción transformándolos en "crímenes atroces". De esta forma, se endurecen las sanciones de la siguiente manera:

- los condenados por corrupción perderán el derecho al indulto y la amnistía;

- tampoco gozarán del derecho a libertad bajo fianza;

- tendrán más dificultades para conseguir la libertad condicional y reducciones de penas.

Un nuevo viejo proyecto

El proyecto que fue anunciado el lunes por la presidenta Dilma Rousseff tras escuchar el reclamo de los manifestantes, estaba en el Senado brasileño desde el año 2011, pero recién entró en tratamiento gracias al reclamo popular y al impulso presidencial, motivados por la necesidad de aplacar la bronca social.

Alcanzará a los funcionarios públicos, aun después de haber abandonado la función y a quienes sean condenados por malversación de fondos y exacción excesiva (recaudación indebida de impuestos).

Quienes hayan sido encontrados culpables de soborno deberán cumplir una pena de entre 4 y 12 años de cárcel y una multa.

Las paradojas

Los medios brasileños destacan que los senadores eran 66 mientras comenzó a tratarse el proyecto, pero el número disminuyó a 20 cuando comenzó el partido entre Brasil y Uruguay.

Todos sus movimientos fueron seguidos por líderes de las protestas presentes en el recinto de sesiones, en Brasilia.