Obama: esta vez Wall Street debería preocuparse con crisis gobierno
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó hoy que en esta ocasión la crisis parlamentaria que ha llevado al cierre del gobierno es lo suficientemente grave como para que Wall Street se "preocupe" y se declaró "exasperado" por un conflicto "innecesario" provocado por una minoría de la oposición.
"Esta vez es diferente", dijo Obama en entrevista con la cadena CNBC al responder a una pregunta sobre si el mundo empresarial debería preocuparse por la situación que ha llevado al segundo día de cierre del gobierno.
"Creo que deberían precuparse", subrayó. "En democracia no es inusual que demócratas y republicanos no estén de acuerdo (...) pero cuando tienes una situación en la que una facción está dispuesta a dejarnos en impagos frente a nuestras obligaciones, entonces tenemos un problema", agregó.
El mandatario destacó en este sentido que la actual pelea parlamentaria sólo se limita a aprobar fondos para los próximos dos meses y que, de no frenar ahora un debate que se ha venido repitiendo en los últimos años (aunque nunca hasta ahora con tan graves consecuencias), la situación podría volver a suceder de forma reiterada en el futuro, con las graves consecuencias inherentes a una situación política y económicamente tan precaria.
Sobre todo teniendo en cuenta que en menos de dos semanas se avecina otra potencial crisis en caso de que el Congreso no apruebe la necesaria elevación del techo de la deuda para evitar que Estados Unidos caiga en "default".
El Congreso debe dejar de gobernar "de crisis en crisis", reclamó Obama, usando una frase que ha repetido en los pasados días.
El mandatario, que se apresta a recibir este miércoles en la Casa Blanca a los líderes del Congreso y Senado de ambos partidos para buscar una salida a la crisis, se declaró "absolutamente exasperado" por una situación que calificó de "totalmente innecesaria".
Obama dijo estar convencido de que si el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, se decidiera de una vez a presentar una propuesta para financiar el gobierno ante el pleno, ésta sería aprobada.
Y acusó en este sentido al alto líder de la oposición de servir a los intereses de una facción minoritaria pero poderosa de su partido, el ultraconservador Tea Party, que está dispuesto a incluso "quemar" las instituciones con tal de salirse con la suya y derogar su ley sanitaria, trasfondo del peligroso pulso político en el Capitolio.
Antes de la reunión en la Casa Blanca con los líderes del Congreso esta tarde, Obama recibió también en su residencia a altos ejecutivos de empresas para comentar la situación. A la salida del encuentro, el jefe de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, advirtió de que las consecuencias del cierre del gobierno y la amenaza de no elevar el techo de la deuda podrían ser "extremadamente adversas".

