Berlusconi sigue decidido a hacer caer gobierno de Letta
Silvio Berlusconi se atiene a sus planes de derrocar al gobierno de gran coalición italiano a pesar de que decenas de sus legisladores disienten con él, en medio de temores de que la crisis política en la tercera mayor economía de la eurozona pueda tener repercusiones globales.
Te puede interesar
Festa in Piazza: todos los sociales de una noche colmada en la Plaza Italia
Según dijo Alessandro Sallusti, el editor de uno de los periodicos de Berlusconi, "Il Giornale", en declaraciones al canal de televisión RAI, el Partido Pueblo de la Libertad (PDL) de Berlusconi no apoyará al primer ministro Enrico Letta en el voto de confianza que se celebrará mañana en el Parlamento.
El magnate forzó la dimisión de cinco ministros de su PdL para hacer caer al gobierno, ante el peligro de que una comisión del Senado pueda decretar la retirada de su escaño en respuesta a la condena en firme por fraude fiscal contra "Il Cavaliere".
En la antesala del debate parlamentario, Angelino Alfano, viceprimer ministro y ministro del Interior saliente, así como la segunda figura más importante del PdL de Berlusconi, llamó este martes a su líder a que reconsidere sus pasos.
"Sigo completamente convencido de que nuestro partido al completo debe votar mañana a favor de la confianza a Letta", dijo Alfano tras conversaciones con los otros cuatro ministros del PdL que formaron parte del gobierno. Todos renunciaron el lunes, siguiendo las órdenes de Berlusconi.
Sin embargo, en un nuevo giro de la crisis de gobierno en Italia, Letta no aceptó la renuncia de los cinco ministros del PdL, según reportaron hoy medios locales, citando fuentes allegadas al jefe de gobierno en Roma.
A Letta -quien asumió su cargo hace cinco meses al timón de una complicada coalición que también comprende a su propio Partido Democrático de centroizquierda (PD) y centristas que seguían al ex jefe de gobierno Mario Monti- le faltan 24 escaños para una mayoría en el Senado de 321 miembros.
El primer ministro hablará en la Cámara Alta del Parlamento a las 09:30 horas (07:30 GMT) de mañana y a las 16:00 horas en la Cámara Baja en un intento de obtener apoyo suficiente para sobrevivir a la votación de confianza y continuar hasta 2015.
Las chances de supervivencia de su gobierno dependen de las deserciones en el campo conservador de Berlusconi, o de grupos opositores como Beppe Grillo, del Movimiento 5 Estrellas.
Entretanto, ya se escucharon otras voces en el PdL que difieren con la posición de Alfano.
"Sólo daré la confianza (al gobierno) si me lo pide Silvio Berlusconi. Nadie más", dijo el ex ministro de Cultura de Berlusconi y senador del PdL Sandro Bondi. Otros senadores dijeron que apoyarán también a "Il Cavaliere".
Sin embargo, varios defendieron la postura de Alfano. "Somos gente suficiente, somos más de 40, y estamos decididos a mantener el equilibro del gobierno. Por eso otorgaremos la confianza", dijo el diputado Carlo Giovanardi.
También recibió el respaldo del ex presidente del Parlamento Fabrizio Cicchitto. "Derrocar al gobierno es un error para Berlusconi, para el PdL y para Italia", manifestó al diario "La Repubblica".
Hasta ahora las opciones de éxito de Letta en el voto de confianza se consideraban limitadas.
Berlusconi no reaccionó públicamente y pasó el día en reuniones con políticos del ala dura del PdL en su palacio en Roma. Pero se mostró beligerante en extractos de una entrevista publicada por "Tempi", un semanario con vínculos con el movimiento católico Comunión y Liberación.
Allí acusó a Letta y también al presidente Giorgio Napolitano por no garantizarle inmunidad.
"Debieron haber comprendido que, al fallar en asumir el tema de la protección de los derechos políticos del líder de la centroderecha en el país, destruyeron una parte clave de su credibilidad y erosionaron la base de la democracia parlamentaria", aseveró.
Si Letta fuera desplazado del cargo, Napolitano podría pedirle a él o a otro político que cree una nueva mayoría para un gobierno de transición. El jefe de Estado ya declaró que llamaría a elecciones anticipadas -a lo que aspira Berlusconi- únicamente como último recurso.
El ex ministro de Finanzas y Economía Fabrizio Saccomanni es considerado posible jefe de un gobierno de transición.
Letta siempre subrayó que no se quedaría a cualquier precio en el cargo, pese a que Italia necesita estabilidad en la profunda crisis que atraviesa.
El comisario de Asuntos Monetarios de la UE, Olli Rehn, advirtió mientras tanto desde París de las repercusiones internacionales de una crisis de gobierno en Italia. "Debemos tener claro que hay mucho en juego para todos los ciudadanos europeos", dijo.
Rehn espera que Italia vuelva lo antes posible a la estabilidad política que le permita tomar las decisiones necesarias para volver al crecimiento y a crear puestos de trabajo.

