Presenta:

El mundo sin petróleo y el mundo sin comida

La estrecha relación que existe entre la producción de alimentos y el petróleo, para la mayoría de los consumidores pasa inadvertida. Pero si falta petróleo, faltará comida. Un informe solicitado por el Departamento de Energía de EE.UU en 2005, describe un escenario mundial dramático para ésta década por la declinación del combustible.
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                  Mitigar.( Del lat.mitigāre) 1.Moderar, aplacar, disminuir o suavizar algo riguroso o áspero.

 Michael Pollan sorprende al lector en su libro “El dilema omnivoro”  al afirmar que la mayoría de las personas tienen una dieta compuesta básicamente de maíz y petróleo. Maíz, porque en alguna medida está presente en la composición de casi todos los alimentos que consumimos. Más allá de los que sabemos que están hechos a base de harinas de maíz, hay otros en que aparece en forma de almidón o jarabe, por ejemplo, el maíz se encuentra en las mayonesas, ketchup, cervezas, gaseosas, snacks, quesos,  y miles de otros productos. En cuanto al petróleo, es el combustible indispensable que hace mover a toda la compleja maquinaria mundial de alimentos. Sin petróleo, no hay comida. Los alimentos requieren petróleo en toda su cadena de producción, desde los fertilizantes con los que se estimula el crecimiento de la siembra, hasta los millones de litros de insecticidas que detienen las plagas, incluyendo el combustibles de las maquinarias agrícolas, maquinaria para la molienda y procesamiento,  camiones, trenes, aviones y barcos para el transporte, materia prima para los envases plásticos, tintas, combustible para refrigerar alimentos… Para entender todo como un círculo, hay que recordar que los animales de consumo son alimentados con esos granos que requieren petróleo.

Esta íntima relación entre petróleo y los alimentos no es del todo visible para los consumidores. La comida aparece a nuestro alrededor de forma casi mágica, la pagamos, la comemos, eliminamos sus restos sacando los residuos para que un camión que funciona con combustible los retire… Pero las personas normales, con todas sus ocupaciones y angustias,  no se dedican a pensar cómo es que funciona esta máquina, y menos en su delicada fragilidad. Es fácil olvidarse que mucho de los kiwis que se venden en Argentina vinieron desde México, y que casi todas las bananas amarillas que cuelgan en las fruterías vienen desde Ecuador, o que las merluzas fileteadas sobre el mostrador cubiertas de hielo fueron pescadas en el mar muy lejos de la pescadería del barrio, y que su aspecto fresco fue logrado por una cadena de frío alimentada por grandes cantidades de combustible. Ningún consumidor piensa que las millones de toneladas de soja que produce Argentina se desplazan por el mundo movidas por petróleo, y que las miles de cabezas de ganado que se matan en los mataderos no llegan caminando desde los feedlots donde fueron alimentados con granos que a su vez fueron transportados por vehículos que consumen combustible…El mundo se mueve por petróleo, está envasado en petróleo, y se alimenta gracias al petróleo.

 

Foto: “Desesperados por petróleo” National Geographic

El mundo sin petróleo

En el año 2007 surgió un movimiento en los Estados Unidos de personas interesadas en consumir alimentos producidos localmente. Se identificaron con el nombre de Localvores (en español podrían llamarse: locálvoros). Básicamente un movimiento que busca comer alimentos que no hayan sido transportados grandes distancias para producir de esa manera el mínimo impacto ambiental, y a la vez, favorecer a las economías locales e incluso fomentar la producción de algunos alimentos en el propio hogar. Lo que buscan los locálvoros es reducir la demanda de combustibles fósiles atentos a las consecuencias ambientales que el dióxido de carbono está produciendo en nuestra atmósfera, con los severos riesgos de producir un Calentamiento Global irreversible. Los locálvoros quieren lograr separar todo lo que puedan, el petróleo de la comida.

Jugar para entender

En el año 2007, la alucinante experiencia de un Juego de Realidad Alternativa (un tipo de juego coordinado desde Internet en el que los participantes se someten voluntariamente a una realidad distinta), propuso simular entre 1200 personas una crisis global del petróleo que daría a los jugadores una visión distinta sobre el tema. El juego les propuso que vivieran durante un mes en  Un mundo sin petróleo ¿Qué pasaría si una crisis de energía dejara al mundo sin petróleo? ¿Cómo serían los días?¿Cómo nos transportaríamos?¿Qué comeríamos?¿Serían las ciudades lugares sostenibles o, como muestra el documental de National Geographic mareas humanas hambrientas deberían huir después de los saqueos?

Los participantes del juego formaron una unidad que vivió en un mundo distinto al que conocemos. En este experimento, leyeron medios que simulaban noticias sobre la crisis petrolera para darle contexto y verosimilitud a su ficticia crisis cotidiana. Tuvieron que ir a sus empleos y universidades caminando o en bicicleta, sólo comieron alimentos que estuvieran seguros que podían haber sido producidos en los alrededores y mantenidos sin refrigeración.Vivieron a oscuras en la noche. Intentaron reducir al mínimo cualquier cosa que funcionara o estuviera hecha a base de petróleo. Este grupo de pioneros se aventuró en un mundo horrible en una crisis profunda a causa del fin del petróleo. Lo hizo para experimentar el drama, y para contarlo a políticos, educadores y gente como nosotros, como una advertencia ante la proximidad de que en los próximos años (muy pocos), la producción de petróleo decline hasta generar un colapso de la civilización.

¿Pero se acabará alguna vez el petróleo? ¿Se acabará la comida?

En el año 2005, el perito en energía y petróleo Robert L. Hirsch  presentó un pormenorizado informe solicitado por el Departamento de Energía de EE.UU, denominado PEAKING OF WORLD OIL PRODUCTION: IMPACTS, MITIGATION, & RISK MANAGEMENT (Pico de producción mundial de petróleo: Impactos, mitigación, y Gestión de Riesgos). Dice en su introducción:

“El alcance del pico del petróleo presenta para EE.UU y el mundo un problema de gestión de riesgos sin precedentes. A medida que se aproxima la llegada del pico, los precios de los combustibles y la volatilidad de los precios aumentan de manera dramática, y, sin una mitigación a tiempo, los costos económicos, sociales y políticos no tendrán precedente. Existen opciones viables de mitigación, tanto en el lado de la oferta como en el de la demanda, pero para que éstas tengan un impacto sustancial, tienen que iniciarse con más de una década de adelanto respecto al alcance del pico.”

El largo informe (puede leerse el PDF en inglés) establece un escenario dramático a causa de la súbita e irreversible merma de petróleo en los próximos años luego de alcanzar el pico (máxima tasa de extracción). Esa merma según las propias palabras de Hirsch comenzará alrededor del año 2015. Contra el sentido común que puede estar dominando al lector, la declinación del petróleo no será un fenómeno paulatino sino una caída casi vertical. Por lo tanto, según el reporte, las medidas más inteligentes  y agresivas que se apliquen de ahora en adelante pueden llegar a atenuar los efectos del agotamiento del petróleo, pueden ayudar a que la transición tecnológica que el mundo deberá hacer para reemplazar las tecnologías basadas en petróleo por la de otros combustibles líquidos, reduzcan los tremendos escenarios de una crisis “política, económica y social sin precedentes”. Pero en el mejor de los casos serán formas de mitigar el grave escenario por venir. Ahora mismo deberíamos, según Hirsch, estar racionalizando en forma severa el consumo de energía, creando medidas para obligar a compartir los viajes en automóvil , deberíamos impulsar acelerados programas para cambiar nuestras fuentes de energía líquida, y muchas otras medidas urgentes. Eso no está pasando, pero de cumplirse la visión de Hirsch y de los teóricos del  ”Pico del petróleo”, el precio hará que pasen. El petróleo, según este informe, declinará en algún momento de este siglo. Aparentemente, sus efectos se verán en esta década.

Ver a Robert L. Hirsch en una conferencia reciente.

Links
National Geographic: Desperate about Oil

PEAKING OF WORLD OIL PRODUCTION: IMPACTS, MITIGATION, & RISK MANAGEMENT 
Teoría del pico de Hubbert
Omnivore´s Dilemma 
World Without Oil