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Los inventos más insólitos y raros del mundo

"No puedo creer que lo hayan inventado" compila los objetos más increíbles y exóticos que se te puedan ocurrir. Hay aros que fueron hechos con ojos de muñecas, aires acondicionados caseros, computadoras con forma de R2-D2 (el personaje de La Guerra de las Galaxias), un perro deportista que hace flexiones cuando lo conectas al USB de tu PC, y muchísimos otros.
Un laberinto de pared para los que se aburren en el baño.
Un laberinto de pared para los que se aburren en el baño.
En el mundo existen millones y millones de blogs y, cada día esta red se expande un poco más. Entre ellos hay empresarios que tratan de dar a conocer sus productos, escritores que hacen historias online, chicos con ganas de mostrar sus fotografías, abuelas, fanáticos (de lo que sea) y una lista interminable de weblogs temáticos que sería prácticamente imposible enumerar, recoge hoy minutouno.com.ar.

Esta sección de servirá para mostrarte las bitácoras más raras. Esos blogs que tratan de temas fuera de lo común y divertidos que te pueden llegar a interesar.

El recomendado del día de hoy es No puedo creer que lo hayan inventado. El nombre lo dice todo un blog donde todos los días se publican aproximadamente cinco inventos que, justamente, es inconcebible que se hayan creado.

Hay aros que fueron hechos con ojos de muñecas, aires acondicionados caseros, computadoras con forma de R2-D2 (el personaje de La Guerra de las Galaxias), un perro deportista que hace flexiones cuando lo conectas al USB de tu PC, y muchísimos otros.

El blog fue creado ya hace 3 años y tiene una gran cantidad de visitas cada día. Más de tres personas escriben en él y puede colaborar cualquiera que se lo proponga. A través del formulario de contacto podés comunicarle a los editores del weblog cualquier creación que te parezca lo suficientemente rara como para ser publicada en No puedo creer que lo hayan inventado.

Este video, que aparece en la página, muestra una creación que fue hecha para personas que no logran despertarse a la mañana. Funciona así: hasta que no se resuelva la ecuación matemática, el reloj despertador no parará de sonar.